LAS AVENTURAS DE NONO Y DE LAS DIFERENTES MANERAS DE APRENDER
Tocó a Nono el turno de dictar un problema, y presentó uno que recordaba
haber resuelto en la escuela en que se trataba de un mercader que, habiendo
comprado tantas piezas de paño, de tantos metros, por la cantidad de tanto, se
preguntaba a cuánto debería vender el metro para ganar tanto.
-Tu problema está bien planteado -dijo Solidaria, que acababa de
presentarse a los niños-, pero lo está según las reglas egoístas que os enseñan
en las escuelas de un mundo donde no se trabaja sino en vista de especular
sobre sus semejantes. Aquí el problema se plantea de otro modo; en tu lugar yo
hubiera dicho:
«Dado que un hombre tiene tantas piezas de paño pudiendo de cada una
sacar tantos vestidos, ¿a cuántos amigos podrá complacer dando un vestido a
cada uno de ellos?». Ve, hijo mío -añadió besando cariñosamente a Nono, quizá eres demasiado
joven para apreciar bien la diferencia, pero cuando estés en edad de comparar
ya comprenderás.
Con esto terminó la lección de aritmética y se pasó como estaba convenido
a la de geografía.
[...] Una vez en su cuarto, Nono, que aun durante la comida se había guardado en el bolsillo algunas frutas de la mesa, quiso unirlas a las que había tomado al mediodía; pero al tirar del cajón del armario, en lugar de aquellas apetitosas frutas que había guardado, vio con terror y asombro que se habían convertido en espantosos gnomos que le hacían gestos despreciativos y amenazadores, mientras que los que sacaba del bolsillo se le subían por los brazos pretendiendo arrastrarle.
[...] Una vez en su cuarto, Nono, que aun durante la comida se había guardado en el bolsillo algunas frutas de la mesa, quiso unirlas a las que había tomado al mediodía; pero al tirar del cajón del armario, en lugar de aquellas apetitosas frutas que había guardado, vio con terror y asombro que se habían convertido en espantosos gnomos que le hacían gestos despreciativos y amenazadores, mientras que los que sacaba del bolsillo se le subían por los brazos pretendiendo arrastrarle.
Nono, poseído del mayor espanto, lanzó un grito penetrante, apareciendo
Solidaria cerca de él, y con una señal hizo desaparecer aquel enjambre de
minúsculos enemigos.
Nono quedó temblando.
-De lo que te sucede tengo en parte la culpa dijo Solidaria-, hubiera
debido prevenirte que en este país no sucede como en el mundo de donde vienes,
donde todas las precauciones, astucias y maldades son pocas para garantizarte
la subsistencia; aquí no hay que temer que jamás falte nada, y por tanto, esas
frutas que te has reservado jamás hubieras podido comerlas, porque a la mesa
tienes siempre más que lo que necesitas, allí tendrían su ser natural, pero
aquí, como representan un defecto inexorable, porque eso es poner aparte cosas
de que no puede sacarse provecho racional y decente cuando pueden ser útiles a
otros, para castigar a los avaros se cambian en esos repugnantes diablillos,
que si hubiesen sido más numerosos te hubieran arrastrado hacia el territorio
de nuestro enemigo Monadio antes que te alcanzara mi socorro.
Por esta vez quedas libre a cambio del susto, pero no lo repitas.
Y después de besar a Nono, desapareció como había venido, mientras que
nuestro protagonista, avergonzado y temeroso, se acostó temblando, sin
conseguir desvanecer el miedo que le causaron aquellos horribles monstruos.
Breve fragmento del Capítulo VIII: “La Escuela”, de “las Aventuras de Nono”.
Escrito por Jean Grave y traducido al castellano por Anselmo
Lorenzo. "Las Aventuras de
Nono" de Grave, junto con "La Conquista del Pan" de Kropotkin,
fueron las dos obras consideradas por Francesc Ferrer i Guàrdia como de
imprescindible lectura en su Escuela Moderna, la primera como fábula dirigida a
los más pequeños y la segunda accesible ya en la pre-adolescencia. Ambas, para Ferrer i Guàrdia, eran esenciales
para poder comprender que el mundo que les rodeaba no era el más justo y que,
además, no era el único posible, pudiendo sin duda alguna transformarlo en otro
mundo mejor.
A continuación compartimos un resumen de la obra escrito por Manuel
Carlos García y recuperado a través de la web “Portaloaca” (https://www.portaloaca.com/historia/historia-libertaria/1047-las-aventuras-de-nono-el-libro-clasico-de-la-educacion-libertaria.html).
Resumen: Nono es un niño de la época, con las inquietudes propias de su
edad. Su particularidad radica en su afán desmedido por la lectura. Vive y
sufre los clásicos maltratos de la educación autoritaria, la despótica escuela
donde los maestros pegan a los alumnos. Los padres, faltos de medios
económicos, no pueden proporcionar al niño tantos libros como devora. Una
noche, a la hora de dormir, un hada le ofrece la posibilidad de vivir lo que en
un cuento hubiera podido leer. Así empiezan las aventuras de nuestro personaje,
que se va a vivir a Autonomía, un lugar utópico donde los niños y las niñas son
iguales, donde no existen malos tratos ni castigos y donde se puede gozar de la
libertad. Se prodiga el amor por la naturaleza y se transmiten unos valores que
poco brillan en el capitalismo: sinceridad, solidaridad, apoyo mutuo… La
educación que reciben los infantes no es la absurda que se imparte en el mundo
ordinario del que procede Nono, sino que estimula y satisface la curiosidad y
las inquietudes de los niños. No se trata de que se aprendan lecciones de
memoria, se pretende que realicen estudios personales que aviven la
inteligencia y desarrollen la creatividad. Algunos de los ejercicios que hacen
en clase ilustran cómo hasta en las materias que aparentemente son más neutras,
como pudiera ser el caso de las matemáticas, la sociedad no está exenta de
transmitir sus valores ideológicos y creencias.
Por un accidente, Nono sale de Autonomía, engañado y raptado por un
magnate, un argirócrata de Monadio, y hace un recorrido por las aldeas y
ciudades donde reina la pobreza, la injusticia, la crueldad… Y va comparando
las situaciones, los conflictos y su forma de resolverlos, con las que ha
vivido y afrontado en el utópico lugar de donde acaba de salir. Cuando trata de
explicar que hay un mundo donde se puede vivir gozando de la naturaleza, en
igualdad y libertad, sin autoridad, no le creen. Su discurso llega a oídos de
las autoridades y le detienen, y pese a su corta edad va a parar a la cárcel.
Aunque algo maniqueísta, el autor refleja bien el mísero ambiente que se
vivía en la realidad de la época y trata de transmitir los valores que debieran
proliferar en la nueva sociedad. Como todo libro, hay que entenderlo en el
ambiente y momento en que fue escrito. Si bien, con matices, la sociedad ha
cambiado, hay aspectos que parece que son como inmutables. A lo largo de sus
páginas vamos viendo cómo son las clases más pobres las que menos creen o
esperan que la situación puede ser cambiada. En este sentido, es un triunfo del
Poder el seguir manteniendo la interiorización de esa actitud, de la
desesperanza, en las clases más desfavorecidas.
Para no confundir, el padre de Nono dice en el último capítulo: «No hay
hadas ni sucede nada en el mundo que no pueda explicarse por razones naturales;
pero bien sabes que en los libros de cuentos que te dan a leer, bajo el relato
de acontecimientos maravillosos, suele ocultarse una verdad o un pensamiento
que se cree verdadero y justo.»
Puedes descargar el libro en pdf pinchando sobre la imagen.

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