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lunes, 13 de abril de 2020

Las Aventuras de Nono y la construcción de una nueva sociedad


LAS AVENTURAS DE NONO Y DE LAS DIFERENTES MANERAS DE APRENDER 

Tocó a Nono el turno de dictar un problema, y presentó uno que recordaba haber resuelto en la escuela en que se trataba de un mercader que, habiendo comprado tantas piezas de paño, de tantos metros, por la cantidad de tanto, se preguntaba a cuánto debería vender el metro para ganar tanto.
-Tu problema está bien planteado -dijo Solidaria, que acababa de presentarse a los niños-, pero lo está según las reglas egoístas que os enseñan en las escuelas de un mundo donde no se trabaja sino en vista de especular sobre sus semejantes. Aquí el problema se plantea de otro modo; en tu lugar yo hubiera dicho:
«Dado que un hombre tiene tantas piezas de paño pudiendo de cada una sacar tantos vestidos, ¿a cuántos amigos podrá complacer dando un vestido a cada uno de ellos?». Ve, hijo mío -añadió besando cariñosamente a Nono, quizá eres demasiado joven para apreciar bien la diferencia, pero cuando estés en edad de comparar ya comprenderás.
Con esto terminó la lección de aritmética y se pasó como estaba convenido a la de geografía.

[...] Una vez en su cuarto, Nono, que aun durante la comida se había guardado en el bolsillo algunas frutas de la mesa, quiso unirlas a las que había tomado al mediodía; pero al tirar del cajón del armario, en lugar de aquellas apetitosas frutas que había guardado, vio con terror y asombro que se habían convertido en espantosos gnomos que le hacían gestos despreciativos y amenazadores, mientras que los que sacaba del bolsillo se le subían por los brazos pretendiendo arrastrarle.
Nono, poseído del mayor espanto, lanzó un grito penetrante, apareciendo Solidaria cerca de él, y con una señal hizo desaparecer aquel enjambre de minúsculos enemigos.
Nono quedó temblando.
-De lo que te sucede tengo en parte la culpa dijo Solidaria-, hubiera debido prevenirte que en este país no sucede como en el mundo de donde vienes, donde todas las precauciones, astucias y maldades son pocas para garantizarte la subsistencia; aquí no hay que temer que jamás falte nada, y por tanto, esas frutas que te has reservado jamás hubieras podido comerlas, porque a la mesa tienes siempre más que lo que necesitas, allí tendrían su ser natural, pero aquí, como representan un defecto inexorable, porque eso es poner aparte cosas de que no puede sacarse provecho racional y decente cuando pueden ser útiles a otros, para castigar a los avaros se cambian en esos repugnantes diablillos, que si hubiesen sido más numerosos te hubieran arrastrado hacia el territorio de nuestro enemigo Monadio antes que te alcanzara mi socorro.
Por esta vez quedas libre a cambio del susto, pero no lo repitas.
Y después de besar a Nono, desapareció como había venido, mientras que nuestro protagonista, avergonzado y temeroso, se acostó temblando, sin conseguir desvanecer el miedo que le causaron aquellos horribles monstruos.

Breve fragmento del Capítulo VIII: “La Escuela”, de “las Aventuras de Nono”.


Escrito por Jean Grave y traducido al castellano por Anselmo Lorenzo.  "Las Aventuras de Nono" de Grave, junto con "La Conquista del Pan" de Kropotkin, fueron las dos obras consideradas por Francesc Ferrer i Guàrdia como de imprescindible lectura en su Escuela Moderna, la primera como fábula dirigida a los más pequeños y la segunda accesible ya en la pre-adolescencia.  Ambas, para Ferrer i Guàrdia, eran esenciales para poder comprender que el mundo que les rodeaba no era el más justo y que, además, no era el único posible, pudiendo sin duda alguna transformarlo en otro mundo mejor. 

A continuación compartimos un resumen de la obra escrito por Manuel Carlos García y recuperado a través de la web “Portaloaca” (https://www.portaloaca.com/historia/historia-libertaria/1047-las-aventuras-de-nono-el-libro-clasico-de-la-educacion-libertaria.html).


Resumen: Nono es un niño de la época, con las inquietudes propias de su edad. Su particularidad radica en su afán desmedido por la lectura. Vive y sufre los clásicos maltratos de la educación autoritaria, la despótica escuela donde los maestros pegan a los alumnos. Los padres, faltos de medios económicos, no pueden proporcionar al niño tantos libros como devora. Una noche, a la hora de dormir, un hada le ofrece la posibilidad de vivir lo que en un cuento hubiera podido leer. Así empiezan las aventuras de nuestro personaje, que se va a vivir a Autonomía, un lugar utópico donde los niños y las niñas son iguales, donde no existen malos tratos ni castigos y donde se puede gozar de la libertad. Se prodiga el amor por la naturaleza y se transmiten unos valores que poco brillan en el capitalismo: sinceridad, solidaridad, apoyo mutuo… La educación que reciben los infantes no es la absurda que se imparte en el mundo ordinario del que procede Nono, sino que estimula y satisface la curiosidad y las inquietudes de los niños. No se trata de que se aprendan lecciones de memoria, se pretende que realicen estudios personales que aviven la inteligencia y desarrollen la creatividad. Algunos de los ejercicios que hacen en clase ilustran cómo hasta en las materias que aparentemente son más neutras, como pudiera ser el caso de las matemáticas, la sociedad no está exenta de transmitir sus valores ideológicos y creencias.
Por un accidente, Nono sale de Autonomía, engañado y raptado por un magnate, un argirócrata de Monadio, y hace un recorrido por las aldeas y ciudades donde reina la pobreza, la injusticia, la crueldad… Y va comparando las situaciones, los conflictos y su forma de resolverlos, con las que ha vivido y afrontado en el utópico lugar de donde acaba de salir. Cuando trata de explicar que hay un mundo donde se puede vivir gozando de la naturaleza, en igualdad y libertad, sin autoridad, no le creen. Su discurso llega a oídos de las autoridades y le detienen, y pese a su corta edad va a parar a la cárcel.

Aunque algo maniqueísta, el autor refleja bien el mísero ambiente que se vivía en la realidad de la época y trata de transmitir los valores que debieran proliferar en la nueva sociedad. Como todo libro, hay que entenderlo en el ambiente y momento en que fue escrito. Si bien, con matices, la sociedad ha cambiado, hay aspectos que parece que son como inmutables. A lo largo de sus páginas vamos viendo cómo son las clases más pobres las que menos creen o esperan que la situación puede ser cambiada. En este sentido, es un triunfo del Poder el seguir manteniendo la interiorización de esa actitud, de la desesperanza, en las clases más desfavorecidas.

Para no confundir, el padre de Nono dice en el último capítulo: «No hay hadas ni sucede nada en el mundo que no pueda explicarse por razones naturales; pero bien sabes que en los libros de cuentos que te dan a leer, bajo el relato de acontecimientos maravillosos, suele ocultarse una verdad o un pensamiento que se cree verdadero y justo.»

Puedes descargar el libro en pdf pinchando sobre la imagen.


 Las aventuras de Nono

domingo, 8 de diciembre de 2013

¿DELEGADOS? ¿POR QUÉ DELEGAR SI YO SOY CAPAZ Y RESPONSABLE? Propuesta de Organización de Aula

¿DELEGADOS? ¿POR QUÉ DELEGAR SI YO SOY CAPAZ Y RESPONSABLE?
Propuesta de Organización de Aula contra la elección de delegadas/os de clase

Un año más nos volvemos a encontrar con las trampas de las elecciones, bien sea para los sindicatos de estudiantes, bien para el claustro, o bien para ser delegada o delegado. ¿Qué ocurre cuando delegamos en otras personas aquello que nosotros somos capaces y capaces de hacer y que además es nuestro derecho poder hacerlo?

Toda la problemática de la sociedad actual nace de la delegación: en delegados sindicales, en políticos, en los gobiernos, etc. Cuando una persona adquiere representatividad sobre las otras, éstas se encuentran a merced del/de la representante. Una vez asumida la representación y el poder de decisión unilateral, esta persona actúa libremente sin preocuparse de los intereses de sus representados. ¿Es que el pueblo no es capaz de decidir sin políticos? ¿Es que los trabajadores y trabajadoras no pueden decidir en asamblea y tratar los problemas directamente con el patrón, sin intermediarios que puedan ser manipulados?

Así mismo ocurre con la delegación de estudiantes. Antes de delegar en una sola persona, tenemos que solucionar nuestros conflictos desde las asambleas de aula y de facultad, tratando los problemas directamente con la universidad y sin intermediarios que puedan ser “camelados” o sean afines a los idearios de la misma universidad y no de sus representados. No olvidemos que todo es un juego político y las afinidades tienen mucho poder de decisión.

En cambio, si no aceptamos participar las mecanismos del poder y nos organizamos al margen de estos mecanismos, las instancias superiores, burócratas, administrativas y políticas se encontrarán más desorientadas y les será prácticamente imposible manipular a los y las estudiantes.

Desde el Frente Revolucionario Estudiantil proponemos el rechazo de estos mecanismos de poder y, por lo tanto, el rechazo de la función de delegado/delegada en la figura de una sola persona. Ofrecemos igualdad, solidaridad, horizontalidad, apoyo mutuo y transparencia con una organización libre y asamblearia de todas las y los estudiantes:

·        La figura de “delegado/delegada” queda disuelta en favor de una figura colectiva que será el conjunto de la clase. Antes de cada reunión con las instancias universitarias y con margen de tiempo, la asamblea de la clase decidirá sobre los puntos a tratar en la reunión y elegirá un/a portavoz para la reunión. Así constará en el acta que se presentará a la secretaría de la facultad para que no nos impidan la participación en las reuniones por temas formales y burocráticos. Previamente a cada reunión, la asamblea también comunicará qué portavoz acudirá.

·        El/la portavoz no podrá decidir sobre ningún asunto que no haya tratado previamente la asamblea. En caso de decisiones inmediatas y urgentes sobre puntos no tratados a priori, el/la portavoz tendrá que dar cuentas a la asamblea después de la reunión para que esta ratifique o anule las decisiones tomadas.

De este modo aseguramos la participación de toda la clase en las decisiones que le afectan y la transparencia y horizontalidad en todos los procesos que se dan. Instamos a todas las clases a que rechacen la figura del delegado único y que se organizan asambleariamente adoptando una figura colectiva, que elaboren una acta firmada y que la entregan a Secretaría para que quede constancia y no nos nieguen la participación en las reuniones. La Universidad somos todas y todos.

Las normas y la burocracia sólo se han creado para que nada cambie. Si estás harto de tu situación, rompe las normas, organízate y ejerce la acción directa y el apoyo mutuo.   

Fronte Revolucionari Estudiantil - Magisteri-UV
Grup Estudiantil Anarquista   





martes, 27 de agosto de 2013

Anarcosindicalismo y Movimiento Estudiantil



La situación educativa que está creando el Estado junto con el gobierno de turno no solamente sigue sin satisfacer las necesidades reales del ser humano, sino que además está sufriendo un grave retroceso de varias décadas dirigiéndose hacia una educación extremadamente clasista y católica.  Sabemos que los sistemas educativos promovidos por los gobiernos y estados no hacen sino perpetuar las diferencias sociales y castrar creativamente al individuo, además de ir adiestrándolo en una especie de celdas que siguen los mismos patrones que las cárceles y las fábricas: horarios, restricciones, supeditación total a la autoridad, trabajo en serie, repetitivo y alienante del alumnado, desposesión total del alumnado de todo aquello que le rodea, etc.  Sus objetivos, la alienación social y la sumisión a las autoridades (patrón, estado, fuerzas del orden…).

Bien se entiende que un sindicato es una organización de trabajadoras y trabajadores, y la gran mayoría de estudiantes aún no han conseguido su primer empleo.   Sin embargo, en el mundo estudiantil, esto es, pre-laboral, durante todo ese dilatado espacio de tiempo en el que nos formamos para entrar a formar parte del mundo laboral, no existe un solo sindicato de estudiantes de corte anarquista.  No obstante, durante este período de tiempo el alumnado no cesa de recibir ofensas y ataques a pesar de verse obligado a seguir siempre las normas dictadas desde las instituciones: horarios a cumplir, faltas de asistencia, trabajos que presentar, asignaturas que superar para avanzar… 

Pero el problema que debemos afrontar en el mundo estudiantil, desde una perspectiva anarcosindicalista y revolucionaria, va más allá de las repercusiones directas del sistema educativo y sus políticas sobre dicho alumnado, pues los ataques en apariencia dirigidos a estos alumnos y alumnas extienden su veneno fascista hasta las familias de estos estudiantes.  En efecto, no se trata solamente de provocaciones al estudiantado, sino que se trata de duros ataques a la clase obrera, la cual no podrá cubrir los gastos educativos de su familia y en el caso de poder cubrirlos, la educación por la que está pagando no es precisamente de calidad (entendiendo por “calidad” la relación directa entre los intereses del alumnado y las enseñanzas ofrecidas, además de los mecanismos que definen la horizontalidad o verticalidad de estas relaciones estado-institución-profesor-alumno y la libertad con que se producen).  Es en este punto donde el movimiento estudiantil y el movimiento obrero se dan la mano, donde ambos se definen mutuamente, el punto crítico donde evidenciamos que las políticas estrictamente educativas afectan únicamente y de manera directa a la clase obrera más desheredada condenándole eternamente a subyugarse al estado y a la burguesía.

El sistema universitario es quizás el nivel educativo más afectado.  Por un lado con el Plan Bolonia 2015 se pretende volver a un sistema universitario clasista y elitista que regule el exceso de titulaciones, restringiendo para ello y de manera paulatina el acceso a los estudios superiores a las hijas e hijos de la clase obrera, a los desheredados.  Por otro lado, se pretende también llevar el sistema universitario al terreno privado, retirando las becas y aumentando indiscriminadamente el precio de las tasas.  De esta manera las hijas e hijos de la clase obrera se ven condenadas a vender su fuerza de trabajo bajo unas pésimas condiciones de por vida, y esto en el mejor de los casos.  En el peor, se pasarán más tiempo sin empleo y dependiendo de la caridad y las pocas ayudas sociales hasta que se vean obligados a robar, a traficar con drogas o a otros medios similares para poder malvivir y sobrevivir.  Para el capitalismo fascista resultaba intolerable que la hija de una obrera llegase a tener dos o más titulaciones universitarias y pudiese acceder a los mismos puestos de trabajo que la hija de una burguesa o una aristócrata.

En los institutos de secundaria y bachiller nuestras jóvenes empiezan a consolidar sus relaciones sociales y a proyectar su futuro estatus social.  El sistema educativo estatal muestra en esta etapa sus más feroces fauces pero de una manera sutilmente disimulada.  Al igual que en las prisiones, en los institutos se produce un agresivo moldeamiento del individuo: es aquí donde culmina su clasificación en el mundo educativo y empieza a gestarse su clasificación futura en la sociedad.  En efecto, es en esta etapa donde se inculcan en nuestras jóvenes los diferentes sentimientos de alienación, de frustración, donde se les hace creer que no sirven para nada, donde se destruyen sus expectativas, donde se aceptan los poderes y las jerarquías, donde se determina quiénes pasaran a formar parte de la masa obrera más explotada y quiénes podrán seguir estudiando para poder llegar a explotar a otras personas.  Es la etapa educativa más conflictiva para el individuo y a la vez es la más estricta y regulada y donde han de mostrar mayor sumisión a las normas y a la autoridad.  Y paralelamente, se trata del período vital más crucial para el individuo ya que durante la pubertad y la adolescencia es cuando definimos en mayor medida nuestra personalidad, cuando encontramos a nuestros grupos de iguales y a nosotros mismos.  Y los acontecimientos vividos en estas edades marcarán todo nuestro futuro no sólo socialmente sino también psicológicamente, y este es el factor más importante y por el que debemos intervenir y ayudar en la organización estudiantil.

Hace años que el sector socialdemócrata burgués, el sector comunista controlador, el sector fascista autoritario, y los sectores nacionalistas se han dado cuenta del potencial movilizador del mundo estudiantil y por ello crearon a sus propios sindicatos amarillos de estudiantes, que no son más que carroñeras lavadoras de mentes esperando captar votos políticos para sus partidos.  El sector anarquista ha optado en algunas universidades por organizarse en grupos de afinidad con una estructura mínima y, por desgracia, con una escasa repercusión, además del impedimento a la hora de poder convocar huelgas estudiantiles.  Dichas huelgas son convocadas por los sindicatos pseudo-obreros de manera desorganizada y descoordinada, teniendo como resultado la división de fuerzas, tanto entre diferentes regiones dentro del mismo nivel educativo (una semana en Madrid, la otra en Cataluña y/o Valencia…) como entre diferentes niveles en la misma región (esta semana huelga solamente de secundaria y bachiller, la próxima huelga solamente universitaria…).  La implantación de Sindicatos de Estudiantes desde el anarcosindicalismo revolucionario posibilitaría la coordinación en las acciones directas y las movilizaciones, tanto entre diferentes regiones como en diferentes niveles, además de hacer posible también la coordinación entre estudiantes y el profesorado de filiación anarquista. 


Hemos visto como tanto en la enseñanza media como en la enseñanza superior no solamente se abusa y se ataca al estudiante, sino también y sobretodo a su familia obrera y, por ende, a toda la clase obrera, perpetuándola en la explotación y la sumisión al estado y al capital.  Y las y los anarcosindicalistas no podemos abandonar a nuestras y nuestros chavales a su suerte y no facilitarles su organización hasta que se adentren en el mundo laboral o desistan del estudiantil, pues todas las cicatrices que muestran la obrera y el obrero cuando ya adultos se acercan a nuestro sindicato son producto de las puñaladas recibidas durante su etapa estudiantil, en su juventud, puñaladas que jamás terminarán de cicatrizar y que los marcarán para toda su vida.

El estudiantado está descontento tanto por la calidad de la educación impartida como por la manera en que ésta se imparte y gestiona, quiere estallar pero aún no sabe cómo, quiere organizarse pero aún no ha logrado emanciparse de las influencias burguesas reformistas de los sindicatos de partido, el movimiento estudiantil de este lustro admira el mayo del 68, quiere emprender un cambio, una revolución, ser protagonista de su historia… y es posible que se encuentre más preparado que en otras ocasiones históricas y con muchos más instrumentos de organización, pero también es verdad que se siente más desorientado que nunca.  Desea estallar, desea andar sobre los escombros de este mundo hacia un nuevo horizonte, pero no sabe cómo llegar, cómo caminar…  

El anarcosindicalismo debe hacerse presente en los movimientos estudiantiles, actualmente tan desorientados y manipulados, y lograr que avancen de la mano del movimiento obrero que dentro de unos años los acogerá, pues están en su pleno derecho de intervenir y organizar el mundo laboral en el que se verán inmersos en un futuro muy próximo. 

El asalariado teme perder su empleo, teme perder su presente, y muchas veces ello le impide organizarse y luchar; el negro presente del asalariado define su futuro, decide sobre sus acciones y sobre su vida.  Pero el estudiante no teme tanto por el presente como por su futuro, su futuro es más importante, su futuro define su presente, y no se resignan a encontrarse de pleno ante un futuro oscuro y nada halagüeño.  Al no tener un presente que perder su predisposición a la lucha resulta más evidente.

Y tal vez debiéramos insistir más en aquello que podría lograrse, mostrar los horizontes de la libertad, las conquistas otrora ganadas… insistir demasiado en describir aquello que nos ataca, insistir en acciones de denuncia, resulta bastante ineficaz ya que la mayoría de la gente ya se conoce de memoria esta parte de la lección.  Saben quién o qué nos ataca, conocen los daños infringidos, pero desconocen aún qué hay más allá de la lucha, qué beneficios nos puede traer, y este desconocimiento se traduce en miedo por actuar, en apatía, en pasividad.

Ya para terminar, el curso está a punto de empezar y no podemos ni debemos demorarnos en formalismos y perífrasis para bordear la acción, como anarcosindicalistas debemos ser responsables y responder ante todos los ataques a la clase obrera, y los ataques al estudiantado también son ataques a la clase obrera.  Como anarcosindicalistas, también tenemos que tener claras nuestras reivindicaciones en el mundo educativo y estudiantil: no defender reformas legislativas, no defender la educación del estado, sino defender la autonomía y la libertad del individuo para poder formarse, organizarse y alcanzar su plenitud.

Salud, Revolución y Anarquía.