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jueves, 6 de marzo de 2014

Ante la convocatoria de la plataforma "La España En Marcha" en la plaza de Lavapiés el 8 de marzo


Cada año miles de personas se ven obligadas a emigrar de sus lugares de origen empujados por la miseria a las que les somete el estado y el capitalismo. Atrás, los/as trabajadores/as dejamos a nuestros/as compañeros/as, familiares, amigos/as para acudir a otro lugar a ser exprimidos y desechados por un montón de empresarios y políticos que parasitan de nuestro sudor y nuestra sangre. Da igual nuestra procedencia, da igual que seamos Españoles, Guineanos, Italianos, Peruanos, Chinos etc.; tanto nuestros antepasados como muchos de nosotros/as nos volvemos a ver obligados a tener que partir hacia otros países con una mayor prosperidad económica para encontrar un futuro digno para nosotros/as y nuestras familias.

Los empresarios, a la hora de contratar a estos/as trabajadores/as, se aprovechan de ellos/as como mano de obra barata. Los estados los criminalizan y los usan como chivos expiatorios para enfrentarnos entre todos con algunas acusaciones tan absurdas como relacionar la inmigración directamente con la delincuencia, como los recursos sociales se destinan hacia ellos etc.. Además, con estos argumentos aprovechan para restringir cada vez más los derechos y las libertades civiles, aumentan la represión, y no tienen ningún pudor en realizar montajes políticos para seguir reafirmándose una y otra vez en esta estrategia, como el famoso montaje que realizo EEUU contra los anarquistas Sacco y Vanzetti por el hecho de ser inmigrantes italianos y anarquistas. Tampoco tienen ninguna vergüenza en realizar controles racistas, secuestrar personas, hacinarlos en cárceles solo para inmigrantes (CIE`s) y deportarlos, así como disparar a bocajarro en Ceuta y Melilla, al más puro estilo GESTAPO.

Los fascistas usan el pretexto de la inmigración para hacerse publicidad y legitimar la represión y la violencia institucional, así como para lanzar mensajes interclasistas que enfrente a la clase trabajadora mientras la patronal continua flexibilizando el mercado de trabajo y recortando derechos.



Lavapiés es un barrio multicultural donde conviven personas de distintas procedencias y culturas. Es flor de multitud de movimientos obreros, autónomos, sociales y políticos. Hartos estamos de sufrir la violencia institucional constante por parte de la patronal del barrio, para imponer la gentifricación, así como del estado a través de la policía, haciendo redadas, expulsando a las personas de sus viviendas o reprimiendo constantemente a quien lucha. 

Ahora una plataforma de ultraderecha quiere ganar popularidad convocando una concentración con un mensaje totalmente de odio racial en pleno centro de Lavapiés, para ganar un puñado de votos en las Elecciones Europeas además de imponer el miedo en el barrio y provocar otra oleada de represión contra los movimientos políticos y sociales que día a día trabajan en el barrio.

No se lo permitamos, señalemos a quienes nos dividen y parasitan de nuestro sudor, y mantienen a los/as trabajadores/as en la más absoluta miseria. Luchemos    todos/as juntos/as contra la xenofobia y la explotación.


CONTRA LA VIOLENCIA DEL CAPITAL, EL ESTADO Y SUS INSTITUCIONES


Grupo Anarquista Tierra
Federación Anarquista Ibérica (FAI)
Internacional de Federaciones Anarquistas (IFA)

http://federacionanarquistaiberica.wordpress.com/tag/grupo-tierra/

jueves, 6 de febrero de 2014

La mitificación del Anarquismo


La mitificación de cualquier elemento supone elevarlo a un altar idealizado, casi inalcanzable, donde se expondrá para su contemplación y sin posibilidad de interacción con el público seguidor.  Con la mitificación se consigue que algunos sucesos, acontecimientos, obras o personas se alejen de nuestra realidad, de nuestras manos, y entonces las percibimos como algo lejano hasta donde debemos llegar.  Se convierte el mito en nuestro referente, nuestro guía, en la utopía lejana por la que se debe luchar.

De esta manera, la mitificación puede convertir una realidad cercana en un referente lejano que debe servir al espectador como inspiración en su cotidianidad y al cual debe rendir admiración y culto.

¿Qué papel jugó el mito en la Revolución Social Anarquista de 1936?  Ocurrió que el mito fue demolido para sustituirlo por la realidad.  Si bien en la actualidad la realidad se transforma en mito casi inmediatamente, contrariamente las compañeras y compañeros de la década de 1930 cogieron un mito para transformarlo en realidad.  Ellas decidieron que el mundo nuevo que propugnaba el anarquismo era posible, y no en un futuro cercano sino en su presente inmediato; aquella Utopía que medio siglo antes motivó la creación de la Internacional y las extensas obras de Bakunin, Proudhon, Reclús o Kropotkin, aquel bello mito no era sino la realidad más sincera y cercana que existía para nuestras compañeras revolucionarias del 36.  En fin, la Utopía no era mito sino realidad, pero existía otra realidad más amarga que impedía el florecimiento de ese nuevo mundo y se vieron obligadas a combatirla. 

En pocas palabras, en la Revolución Social Anarquista de 1936 no se luchaba por una utopía ácrata, sino que se luchaba por una realidad ácrata que era reprimida por el fascismo y por estado y sus instituciones.

Esta visión de la Utopía como realidad volvió a cobrar fuerza con la llegada masiva de nuestras compañeras exiliadas y exiliados del fascismo.  Esta gente lo percibía como realidad sencillamente porque constituyó la suya propia, la que vivió ella misma décadas antes.  Pero a medida que estas valientes, respetables y memorables personas han ido desapareciendo (física o mentalmente, muy a nuestro pesar) esa realidad ácrata se ha ido alejando de nuevo hasta constituirse otra vez como un mito lejano.

Conmemoramos la Revolución del 36, compartimos reportajes, archivos audiovisuales y producciones cinematográficas, artículos, prensa antigua digitalizada, organizamos charlas y debates, editamos libros… Y todo ello no hace más que engrandecer al mito y empequeñecer a la realidad.  Sí, fue bello y maravilloso, quizás la única ocasión en miles de años de historia de la humanidad en la que el individuo se organizó libremente sin autoridad ni coacción, velando por el prójimo igual o más que por una misma.  ¿Pero y ahora?  Después de tanto análisis del anarquismo español de principios de siglo, ¿dónde están los análisis que reclaman la necesidad actual e imperiosa de una nueva Revolución Social?  ¿Dónde están las escuelas libres de los sindicatos, dónde los ateneos populares en cada local sindical, donde las asambleas libres de vecinas o de trabajadoras que promuevan el ideal anarquista, los mítines, los carteles infinitos, las calles llenas y la vida, viva…? ¿dónde se encuentra la construcción de ese nuevo mundo para destruir completamente este asqueroso mundo capitalista y fascista?

Mientras la Revolución Social no deje de ser un mito al que perseguir y se convierta en una realidad por la que luchar, nuestra situación continuará siendo similar a la de coger agua con un colador, y por mucho que nos esforcemos nunca conseguiremos saciar nuestra sed ni satisfacer nuestras ansias, ilusiones y necesidades de cambio.

Lo mismo ha ocurrido con el barrio burgalés de Gamonal, y ocurre con cada movilización libre, espontánea, horizontal y popular.  De un lado, existen los poderes estatales y mediáticos que, al unísono, criminalizan y reprimen estas movilizaciones.  Por el otro lado, tenemos a los enemigos partidistas que se acercan para pillar cacho en las próximas elecciones o para controlar la situación al más puro estilo estalinista o al estilo nazi de la Gestapo, tanto monta y monta tanto: infiltraciones, montajes, plataformismos y ciudadanismos, nuevos frentes populares del siglo XXI deformes en cuanto a ideología, etc. Todo ello es harto conocido ya por nosotras.

Y en cambio, nuestro papel, ¿cuál ha sido?  El de llevar estas movilizaciones, como por ejemplo la de Gamonal, hasta la mitificación, igual que un religioso eleva a santo aquél que ha luchado y sufrido por su dios.  El paralelismo es inevitable.  Y Entonces compartimos fotos con frases contundentes para que intenten servir como ejemplo, como guía… como mito a seguir, como santo de ferviente devoción.  Y lo alejamos de nosotras, pobres mortales. 

No hay que difundir los logros ajenos para que se conviertan en idea, hay que crear los propios logros, pues en ellos mismos contienen la Idea.  La Revolución Social es un medio para llegar hasta nuestro destino, un nuevo mundo libre con una humanidad libre.  Pero ese destino no está lejos, es real y lo tenemos delante de nosotras mismas, en nuestras calles, en nuestros puestos de trabajo, en las colas de los comedores sociales, en los hospitales y escuelas…  Es nuestro día a día, aquél que podemos llevar a cabo siguiendo las leyes, normas y costumbres que pretendemos erradicar, o bien aquél que podemos emprender como realidad revolucionaria inmediata. 


Los mitos son lejanos, pero el nuevo mundo posible está cerca de nosotras, escondido bajo el asfalto del mundo que pisamos diariamente, solamente debemos bajar a la calle y levantarlo.



domingo, 14 de julio de 2013

CRÓNICA DEL 1er ENCUENTRO SOLIDARIO



Tras unas semanas de trabajo y esfuerzo de los compañeros y compañeras, quedaban ya unas pocas horas para empezar con el Encuentro Solidario organizado desde CNT-La Safor, el grupo anarquista Camilo Berneri, de la FAI, y el grupo anarquista Los Solidarios.  Habíamos recogido ropa, material escolar, libros, comida y diferentes enseres como algún juguete o gatos para automóvil.  También teníamos a punto diferentes panfletos, folletos y pancartas.  En efecto, finalmente teníamos con qué empezar y dar impulso a la jornada, pero aun así sabíamos que nos dejábamos muchas cosas pendientes.  Sin embargo este primer encuentro sería solamente el pistoletazo de salida, el primer paso del largo camino sobre el que deberemos actuar, reflexionar, y corregir si hiciese falta antes de volver a dar el siguiente paso.

Hacia bien entrado el mediodía del viernes, a menos de 24 horas del encuentro el ayuntamiento advirtió a una de las compañeras que no iba a consentir que nos emplazáramos en el lugar elegido para llevar a cabo esta jornada.  Pero como su ley no es justicia ni ley natural, sino autoritarismo y exterminio, tampoco íbamos a hacer caso de los balidos del alcalde y su manada.  De todas maneras, siendo poco más de las ocho de la mañana del sábado, no sabíamos con qué íbamos a encontrarnos y las dudas corroían nuestras mentes… ¿la jornada tendría unos resultados satisfactorios? ¿comprendería el barrio qué estábamos haciendo y por qué? ¿cómo lo aceptarían? 

Llegó el momento y llegamos a la plaza Elíptica para desplegar todos los bultos y cajas que traíamos.  La bandera rojinegra observaba expectante cómo íbamos distribuyendo la ropa, los zapatos, los folletos, los libros…  Gandía aún estaba terminando de despertar y sus calles a duras penas eran invadidas por unos pocos pares de pies que paseaban apresurados.  Y llegó el primer vecino, un hombre que terminaba su jornada de trabajo como celador y que, a sabiendas del encuentro, se acercó a traer una bolsa con comida sin llevarse nada a cambio.  Poco a poco iba acercándose más gente.  Se sorprendían al ver ropa nueva con etiquetas (una tienda de ropa que cerró nos donó una importante cantidad de ropa infantil y adulta sin estrenar).  “¿Cuánto cuesta ésto?”, preguntaba algún despistado o despistada.  Había carteles que describían el sencillo funcionamiento del encuentro: “coge lo que necesites”, y a quien pudiere, “trae lo que puedas”, pero la próxima vez lo pondremos más grande y más claro.  Otra niña se llevó unos libros de secundaria y al poco rato volvió para traer los que ella ya había usado anteriormente para poder compartirlos.  Otros chicos bajaron cargados con cajas y bolsas, y se iban formando pequeños corrillos de gente que, entre agradecimientos, comentarios y razonamientos, medio llenaban esta zona de la plaza. 

En medio de este ambiente fraternal y solidario llegaron compañeros de la CNT de los sindicatos de Sagunto, Albaida y Valencia, y la alegría se multiplicó.  Estos compañeros recorrieron distancias considerables con el llano y noble objetivo de echarnos una mano, es decir, de currar toda la mañana junto con nosotras y nosotros.  En esos momentos es cuando verdaderamente me llena de orgullo y emoción pertenecer a la CNT. 


Todas las dudas que albergábamos en las primeras horas del día se fueron disipando a medida que avanzaba la mañana.  Los resultados fueron mucho mejores de lo esperados: muchas familias humildes del barrio se pudieron beneficiar de esta jornada además de empezar a establecer lazos de simpatía y solidaridad entre todos y todas las presentes;  otras familias también  ejercieron esta solidaridad al compartir aquello que bienintencionadamente podían; y hubo otras personas que se interesaron por la faceta ideológica del encuentro, llevándose algunos folletos y preguntando sobre algunos aspectos de la situación actual y el punto de vista libertario.

Algún anciano desmemoriado, porque enterró la memoria y no porque la perdió, pasó refunfuñando que hacían falta tres Franco y un Hitler para limpiarlo todo de tanto sinvergüenza.  No le dimos mayor importancia de la que tiene mirar cómo defeca un cerdo.  Luego llegó una pareja de policías rebuznando que unos vecinos se habían quejado y nos instaron primero a marcharnos, y ante la negativa, a quitar las pancartas (que rezaban oraciones como “Rodrigo Rata”), pero finalmente no se movió nada del sitio.

Llegó el mediodía y después de estar horas soportando el tórrido sol, que tuvo la osadía de aparecer de entre las nubes a media mañana, empezamos a recoger.  La gente empezaba ya a refugiarse en sus casas huyendo del calor y buscando un plato de comida y tal vez una siesta con ventilador, tales son las vacaciones del pobre y del trabajador.  Tan grande fue la solidaridad del barrio, que al terminar nos fuimos con más bultos de los que trajimos, así que deberemos repetir esta jornada, evaluando bien la primera experiencia para corregir errores y mejorar en nuestro camino hacia la organización popular desde una perspectiva libertaria.  Al terminar las compañeras y compañeros acudimos a un pequeño huerto de uno de los compañeros del sindicato local y, en un pequeño oasis que una sombra de un cobertizo de cañas formaba en medio del campo, degustamos una sabrosa paella echa a leña, culminando la jornada entre conversaciones cómicas y debates serios, entre recuerdos pasados e ilusiones futuras, y todo ello inmerso en un fraternal y cálido ambiente refrescado por la brisa marina del litoral gandiense. 

Ante todo lo expuesto, repetiremos esta jornada, no quepa duda, habiendo localizado algunos aspectos que deberemos mejorar.  El siguiente encuentro terminará de consolidar lazos entre el vecindario, haciendo cada vez más posible una organización popular.  Nosotros, los anarquistas, estamos al lado del pueblo para luchar contra los ataques que a todos nos impiden vivir dignamente y en plena libertad, no estamos a su lado para decirles cómo deben de actuar.  Nunca podremos llevar a cabo una Revolución Social Libertaria sin el levantamiento del pueblo, y el pueblo no puede defender la causa libertaria si no sabe en qué consiste, qué defiende y por qué lucha.  Para gran parte de este pueblo, las y los anarquistas aún somos los vagos, los maleantes, violentos y terroristas, quienes queremos que todo sea de todos para vivir a costa de quienes trabajan, pero nosotras y nosotros sabemos que eso no es en absoluto cierto.  La libertad no se piensa, no se explica, no se define… la libertad se siente dentro, impulsa nuestro corazón y dirige los movimientos de nuestro cuerpo.  Y si no contagiamos al pueblo este sentimiento de libertad nos veremos destinados a vivir a sus espaldas y bajo el yugo común del Estado.

Sí, ahora sí que no tenemos duda alguna: el segundo encuentro será mucho mejor, y por supuesto ampliaremos los objetivos que nos planteemos para esa jornada y, con ello, las acciones que la completarán.  Pero no adelantemos acontecimientos.  Continuaremos informando sobre este tipo de encuentros.  Salud, libertad y Revolución Social.



CNT-La Safor
Grupo Anarquista Los Solidarios

Grupo Anarquista Camilo Berneri – FAI

viernes, 14 de junio de 2013

PUNT D'ENCONTRE SOLIDARI CNT-FAI

L'anarquisme és organització, solidaritat i suport mutu i això és el que donarà a conèixer la Trobada Solidari. Som nosaltres mateixos, els fills i filles del poble, els qui hem d'organitzar per cobrir les nostres necessitats, i no únicament amb aquesta fi sinó també perseguint l'alliberament i emancipació de l'ésser humà a través de la revolució social.

Al nostre voltant, nenes i nens que pateixen desnutrició, persones que amb prou feines aconsegueixen fer un menjar diari, i els bancs d'aliments ja estan tocant fons. Com anarquistes, no ens quedarem de braços plegats veient com s'estén la misèria.

Aquesta trobada no és una finalitat, és un mitjà, un mitjà per acostar l'anarquisme al poble, un mitjà que demostra la nostra preocupació envers les nostres germanes i germans del poble, un mitjà per a la confraternització i la cohesió de la classe treballadora d'un mateix barri ... tot això perseguint la finalitat d'una auto-organització popular que puga conduir-nos cap al comunisme llibertari.

Així doncs, sense molt més que afegir, donat que davant fets sobren paraules, us esperem el dissabte 13 de juliol des de les 9h del matí a la plaça El·líptica, al barri de Corea de Gandia.

Si vols col·laborar, ajudar, etc. contacta amb nosaltres en els correus lasafor@cnt.es i assembleasolidariagandia@gmail.com.  Recorda, no és almoina, és suport mutu.

Salut, Anarkia i Revolució Social


CNT-AIT-FAI


PUNTO DE ENCUENTRO SOLIDARIO CNT-FAI

El anarquismo es organización, solidaridad y apoyo mutuo y esto es lo que dará a conocer el Encuentro Solidario.  Somos nosotrxs mismxs, los hijos del pueblo, quienes debemos organizarnos para cubrir nuestras necesidades, y no únicamente con este fin sino también persiguiendo la liberación y emancipación del ser humano a través de la revolución social.

A nuestro alrededor, niñas y niños que padecen desnutrición, personas que apenas logran hacer una comida diaria, y los bancos de alimentos ya están tocando fondo.  Como anarquistas, no nos quedaremos de brazos cruzados viendo cómo se extiende la miseria.

Este encuentro no es un fin, es un medio, un medio para acercar el anarquismo al pueblo, un medio que demuestra nuestra preocupación para con nuestras hermanas y hermanos del pueblo, un medio para la confraternización y la cohesión de la clase trabajadora de un mismo barrio… todo ello persiguiendo el fin de una auto-organización popular que pueda conducirnos hacia el comunismo libertario.

Así pues, sin mucho más que añadir, pues ante hechos sobran palabras, os esperamos el sábado 13 de julio desde las 9h de la mañana en Plaza Elíptica, barrio de Corea en Gandía.

Si quieres colaborar, ayudar, etc. contacta con nosotros en los correos lasafor@cnt.es y assembleasolidariagandia@gmail.com.  Y recuerda: no es limosna, es apoyo mutuo. 

Salud, Anarkía y Revolución Social

CNT-AIT-FAI



miércoles, 13 de marzo de 2013

Grup Anarquista Camilo Berneri - F.A.I.



GRUPO CAMILO BERNERI



"Los jóvenes se sienten molestos en la estrechez dogmática de nuestro movimiento. La Anarquía es una cosa más inteligente y más seriamente hermosa que la Arcadia a lo Jean Grave, grata a la mayoría de los compañeros…. Mi revisionismo es una pequeña reforma de método, el cual, en sus líneas fundamentales me parece que debe ser confirmado por los hechos… Yo  soy un estudioso y un curioso del pensamiento de los otros, consciente de la complejidad de los problemas e insatisfecho de las soluciones simplistas…."



Nosotros somos un grupo afín a las ideologías Anarquistas y federados en la F.A.I.
 ¿Por qué nuestro grupo quiso adoptar el nombre de Camilo Berneri?, muy sencillo, Camilo Berneri fue un luchador por la libertad del ser humano y se merece no caer en el olvido, fue uno mas, uno de tantos y tantos  que lucharon por el mantenimiento de las libertades en Iberia “España”, y después de esto, fue asesinado por aquellos que decían luchar por esta misma libertad, y en defensa de la republica. Estos, sus verdugos sus asesinos, fueron los comunistas estalinistas en los sucesos de Mayo de 1937 en Barcelona, cuando contaba solamente cuarenta años de edad, y no solamente el fue asesinado en el transcurso de estos días, sino, que también fueron asesinados por estos mismos verdugos  miles de compañeros de la C.N.T-F.A.I y del P.O.U.M. todo ello mientras la clase obrera defendía en todos los frentes la libertad y la revolución.
 A pesar del olvido a que ha sido relegado, Camilo Berneri es uno de los autores de la tradición anarquista más lúcidos e interesantes de este siglo, y constituye, de hecho, uno de los cabos sueltos en la historia del pensamiento crítico que es preciso recuperar. Nacido en Lodi (Italia) el 28 de mayo de 1897, moriría asesinado por los estalinistas en los sucesos de Mayo de 1937 de Barcelona cuando contaba sólo cuarenta años de edad.
Perteneciente a una familia de intelectuales de la clase media, su madre, Adalgisa Focchi, era profesora de primaria y escritora de literatura juvenil. Con quince años se adhiere a la Federación Juvenil Socialista de Reggio Emilia, en donde llegaría a formar parte del Comité Central. A finales de 1915, después de tres años de militancia, las contradicciones entre la afirmación de su ideario revolucionario y la actitud del Partido Socialista, le llevaría a la dimisión y a la adscripción al anarquismo, movimiento con el cual se identificaría de por vida. En una carta publicada en el periódico L´Avenire Anarchico de Pisa, titulada “carta abierta a los jóvenes socialistas de un joven anarquista” denunciaba la degradación del Partido Socialista Italiano, la existencia de una burocracia política absolutamente posibilista, la falta de conexión con las bases, así como la ausencia de un verdadero espíritu de sacrificio. En castigo por su oposición a la intervención italiana en la primera guerra mundial fue expulsado de la escuela, reclutado para el frente, y después confinado en la isla de Pianosa.
Mientras tanto, el impacto causado por la revolución rusa había sacudido a la sociedad europea. Ante los ataques generalizados, Berneri defendió, en un primer momento, tanto a la revolución como a Lenín. Resulta significativa su postura en el artículo “¿Con Kerenski o con Lenín?”, publicado en Guerra di Clase de Bolonia en el año de 1917. En los años siguientes, sin embargo, aumentaron sus críticas a la dirección que iba tomando el proceso revolucionario ruso, distanciándose así de una visión excesivamente acrítica de la mayoría de la izquierda revolucionaria italiana. Pero a pesar de todo, mantuvo una actitud de diálogo y crítica constructiva, dentro del movimiento anarquista.
Colaboró en el periódico Volontá, dirigido por Luigi Fabbri, en los que analizó los principales problemas con los que se topaba la revolución: Las relaciones entre la ciudad y el campo, sobre el tipo de política adecuada al campesinado; la organización económica; el papel de los intelectuales en la revolución, etc. A partir de 1921 acentuó sus diferencias con la experiencia rusa, publicando diversos artículos en el periódico dirigido por Errico Malatesta Umanitá Nova, a la vez que subrayaba también la necesidad de un mayor rigor en las críticas realizadas por sus propios compañeros anarquistas. Sus estudios universitarios fueron tan amplios como brillantes: Hizo un doctorado en filosofía y letras en la Universidad de Florencia, influyendo en su trabajo intelectual el historiador Gaetano Salvemini, uno de los pensadores más notables de la intelectualidad italiana del siglo XX, que influiría decisivamente en su formación intelectual. Ejerció su vocación como docente en la enseñanza media y normal de Florencia, Cortona, Milán, etc., junto con un incesante activismo antifascista. Hasta su definitiva salida de Italia en 1926 ante la represión del fascismo mussoloniano. Durante diez años Camilo será el anarquista más expulsado de Europa. Sufrió prisión en Bélgica, Holanda, Luxemburgo y Francia, siempre perseguido por la policía y el gobierno de Mussolini.
Releyendo a Camilo Berneri se puede apreciar que no le corresponde el reproche que a menudo se hace al anarquismo como una teorización anacrónica, expresada en términos superados. Quienes así se expresan, juzgan sobre una prensa de propaganda que no es siempre de calidad irreprochable y no tienen en cuenta la existencia de creadores intelectuales de primera fila como Luigi Fabbri, Rudolf Rocker, Max Nettlau, Gustav Landauer, Rafael Barret y el mismo Berneri, y en al actualidad elementos de la talla de Noam Chonsky o Murray Bookchin. En 1922 escribió “Estamos desprovistos de conciencia política en el sentido de que no tenemos conciencia de los problemas actuales y continuamos difundiendo soluciones adquiridas en nuestra literatura de propaganda. Somos utópicos y basta… en vez de empujar al movimiento a salir de lo ya pensado para esforzarse en la crítica, en lo que está por pensar”
Esta actitud contraria al dogmatismo y a las respuestas simples lo convertirían en un pensador controvertido, polémico e incómodo a lo largo de toda su vida, y sin embargo, por esa misma actitud constituye en la actualidad un punto de referencia para retomar un diálogo fecundo entre las distintas tradiciones de la izquierda.
El afán de Berneri en la renovación del anarquismo fue puesto de relieve, justo después de su muerte, por Max Sartin, director del periódico ácrata de Nueva York L´Adunata dei Refrattari, en el cual había colaborado asiduamente… “veía al anarquismo como una idea y un movimiento todavía en formación; sentía que necesitaba salir de las fórmulas generales y abstractas de la fe para afrontar con audacia todos los problemas de la vida compleja y resolverlas en las enseñanzas concretas de las prácticas.
La nómina de sus trabajos y libros es variada, hasta llegar a ser desconcertante, la mayor parte corresponde a textos que son resultado de una vivencia personal. Así, sus trabajos sobre las relaciones del trabajo intelectual y el manual, valiosísimos -entre otras razones- por haber sido expresadas por un profesor universitario, a quien el exilio obligaba a trabajar como obrero de la construcción. Más conocida es la serie sobre la lucha antifascista, el enemigo por excelencia de Camilo, hay también valiosos textos sobre la sociología del trabajo, desde Operaiolatría hasta El trabajo atrayente, incluyendo trabajos como Il cristianismo e il lavoro.
A finales de julio de 1936, pocos días después de estallar la guerra en España, Berneri llega a Barcelona. Inmediatamente se responsabilizó de la organización de los voluntarios que llegaban a combatir al fascismo, constituyendo una columna italiana. Aquejado de distintos problemas físicos que le impidieron continuar en primera línea de combate (entre otros su sordera), volvió a Barcelona. Una vez allí centró sus principales esfuerzos en el trabajo cultural y propagandístico, colaborando en las emisiones radiofónicas dirigidas a los voluntarios italianos y en la edición de Guerra di Classe. Desde este periódico retomó el tema de la revolución rusa desde una perspectiva tremendamente crítica: “El Estado y las Clases”, “La abolición y extinción del Estado” y “La dictadura del proletariado y el socialismo de Estado”. Mención especial, finalmente, merecen los trabajos inéditos sobre historia del pensamiento social como: Un federalista ruso: Pietro Kropotkin.
El segundo gran bloque temático de los artículos de Berneri tenía que ver con el análisis y su toma de posición ante los acontecimientos que se producían día a día en España: “La guerra y la revolución”. Pero posiblemente sea “La carta abierta a la compañera Federica Montseny” el texto que mejor informe de su posición ante el curso de los acontecimientos.
Las últimas intervenciones públicas de Berneri antes de su asesinato a principios de mayo de 1937, dan cuenta de su singular posición política e intelectual, así como de su misma dimensión humana. El primero de mayo publicó un artículo en el que hacía una razonada defensa del POUM ante las acusaciones de colaboración con el fascismo vertidas por los comunistas catalanes del PSUC y de la prensa de la III Internacional. El tres de mayo leía en Radio CNT-FAI de Barcelona un emotivo discurso en homenaje a Antonio Gramsci, muerto el 27 de Abril en las cárceles de la Italia fascista.
La idea de Berneri según la cual la guerra sólo podría ganarse llevando adelante la revolución social, y su denuncia del carácter contrarrevolucionario del estalinismo español, podrían quizás explicar su misterioso asesinato con tan sólo cuarenta años de edad… Berneri dejaba una enorme producción intelectual y el testimonio de una vida militante.
De sus análisis, sobresalen cuestiones como: su crítica temprana a la desvirtuación de la revolución rusa, su apuesta por el federalismo como una forma de concreción de un proyecto democratizador, su lectura desmitificadora del obrerismo y de la adulación per se de cualquier forma de organización de los de abajo, revelando la contradicción de intereses que se expresaba también en su seno y, por tanto, la necesidad de una acción revolucionaria educativa; Su concepción internacionalista y solidaria de la lucha revolucionaria de los pueblos.
Tanto la extensa obra escrita como su intensa militancia constituyen hoy día testimonio ejemplar de compromiso moral y político, firmeza en los principios, voluntad de rigor en el análisis político-social, rechazo del dogmatismo y el esquematismo, autocrítica con relación a la propia tradición y respeto en el diálogo con otras corrientes de pensamiento emancipatorias.
Fuentes bibliográficas: Camilo Berneri, Guerra de clases en España, 1936-1937.  Carlos M.Rama. Barcelona: Tusquets, 1977.
Antología de textos de Berneri. Ernest Cañada. Barcelona: Los libros de la Catarata, 1998.

domingo, 24 de febrero de 2013

Historia de la Federación Anarquista Ibérica (FAI)


Historia de la Federación Anarquista Ibérica (FAI)

escrito por Tierra y Libertad




Presentación
La Federación Anarquista Ibérica (FAI) es una organización fundada en 1927 en la playa de El Saler, Valencia, como continuación de dos organizaciones anarquistas, la portuguesa, Unión Anarquista Portuguesa y la española Federación Nacional de Grupos Anarquistas de España, teniendo de esta forma un ámbito de actuación ibérico. En la actualidad la organización forma parte de la Internacional de Federaciones Anarquistas.
Desde su fundación hasta el advenimiento de la dictadura franquista desempeña un papel importante en el movimiento obrero español, sobre todo a través de la denominada trabazón con la CNT, es decir la presencia de elementos faístas en la organización anarcosindicalista. La intención era que el sindicato no se alejase de los postulados ácratas. De esta manera, en la década de 1930 el sector faísta de la CNT se opuso al treintista.
Su organización estuvo basada sobre grupos pequeños de afinidad anarquista de activistas autónomos. La FAI permaneció como una organización secreta e ilegalizada, incluso después del reconocimiento de su existencia dos años después de su formación. Su naturaleza subrepticia hace difícil juzgar la extensión numérica de sus miembros. Se estima que los miembros de la FAI justo antes de la revolución rondaba entre los 5.000 y 30.000. La cantidad de miembros se incrementó drásticamente durante los primeros meses de la Guerra Civil.
La FAI fue tácticamente revolucionaria, con acciones que incluían desde los robos de bancos para la adquisición de fondos, la constitución de bibliotecas populares a la organización de huelgas generales. Apoyó esfuerzos en contra de la dictadura de Rivera y la monarquía, y en 1936, contribuyó al establecimiento del Frente Popular a cambio de la liberación de los numerosos presos libertarios. Tras el alzamiento franquista, las organizaciones anarquistas comenzaron a cooperar con el gobierno republicano, no sin controversia. A la vez propulsó activamente la Revolución Social Española de 1936 en la cual veía llevados a la praxis sus ideas ácratas (colectivizaciones de tierras e industrias, municipalismo libertario, etc.), aunque ello llevó a la par casos de represión en la retaguardia republicana por parte de faístas (ante la oposición de destacados líderes cenetistas) no sólo contra simpatizantes del fascismo, sino incluso contra republicanos moderados, pequeños propietarios o la Iglesia.
Durante el franquismo continuó clandestinamente, actuando en unión de las demás organizaciones y grupos del movimiento libertario español y tras la llegada de la democracia se forman grupos en varias localidades que duran hasta la actualidad, aceptando los postulados ácratas clásicos, su negativa a registrarse legalmente como asociación y manteniendo la independencia económica de cualquier institución. Apoya habitualmente las actividades del anarcosindicato CNT-AIT y mantiene relaciones de afinidad con el mismo, formando el llamado movimiento libertario histórico.
La FAI edita un periódico mensual llamado Tierra y Libertad.

La llegada de la Idea
Las nuevas doctrinas de emancipación social llegaron a España a través de las traducciones de los textos de Fourier, Cabet y, sobre todo, de Proudhon. A mediados del siglo XIX las sociedades de resistencia obrera eran una realidad por todo el país. Pero la organización revolucionaria, vertebrada, no cristalizó hasta la llegada en 1868 del italiano Giuseppe Fanelli enviado por el comité ginebrino de la Asociación Internacional de los Trabajadores (A.I.T.) para establecer en España una sección de la misma. El programa que presenta a los núcleos de Barcelona y Madrid es el de la Alianza para la Democracia Socialista, organización creada, entre otros, por Mijaíl Bakunin cuatro años antes y que se integró en la A.I.T. Bakunin consideraba más seguras y eficaces las agrupaciones secretas formadas por personas convencidas y de absoluta confianza, que en determinados momentos favorables pudieran ponerse a la cabeza de los acontecimientos, pero sólo para inspirar y esclarecer. Con este espíritu se había creado la Alianza; su programa, en apariencia coincidente con los estatutos de la Internacional, caló profundamente entre la clase trabajadora española. En 1871, tres de los impulsores de la Internacional entablan relaciones con trabajadores portugueses y crean en el país vecino una sección de la A.I.T. La Alianza queda diluida en la sección española de la A.I.T., siendo los grupos militantes que formaron la Alianza los núcleos impulsores de la Internacional. Los seguidores de Karl Marx desatan una campaña contra los libertarios en el seno de la A.I.T. Se enfrentan dos posiciones irreconciliables sobre los medios que debe emplear la clase obrera para su emancipación. Mientras que para el sector libertario, animado por Bakunin, es fundamental destruir el Estado y todos los poderes si realmente se quiere acabar con la injusticia social imperante, Marx y sus seguidores consideran prioritario conquistar el poder y, desde él, transformar la sociedad. Estas posturas darán lugar a la partición de la Internacional en dos bloques: el libertario o anarquista y el autoritario o marxista. Tras varias maniobras, los marxistas acabarán expulsando a los libertarios de la A.I.T., pero eso será el fin de la Primera Internacional.
En España la Internacional tenía unos planteamientos claramente libertarios. En junio de 1870 se había celebrado en Barcelona el Primer Congreso Obrero, en el que se establecieron las bases revolucionarias de actuación para lograr la destrucción de la sociedad existente y su sustitución por otra de libres e iguales, carente de explotación y privilegios.
A medida que la Internacional se va afianzando, el Estado la intenta erradicar: a las huelgas suceden represiones brutales e intentos de destruir las organizaciones obreras. El Parlamento llega a prohibir su existencia, con lo que la militancia pasa a la clandestinidad. No por ello decrece la actividad propagandista y organizadora.
Por su parte, los marxistas comienzan a hacer campaña en contra de todo lo que significan los planteamientos libertarios en la A.I.T. y, escindiéndose de ella, crean en 1879 el Partido Socialista Obrero Español (P.S.O.E.). En 1881, con la Restauración monárquica asentada en España, se permiten ciertos derechos de expresión y asociación. Como heredera de la Internacional, se crea la Federación de Trabajadores de la Regional Española (F.T.R.E.).

Propaganda por el hecho e insurrecciones
Ante el nuevo impulso de las ideas libertarias, el Gobierno decide poner en práctica una nueva táctica, la del montaje y la provocación. Se producen así una serie de hechos realizados por agentes policiales cuyo fin es desacreditar y criminalizar al movimiento anarquista. Estallan bombas, se acusa a los anarquistas, se encarcela, tortura y asesina a militantes; otros compañeros les vengarán y de nuevo el Estado lanza su maquinaria represiva; es la espiral de violencia de la que siempre salen ganando las fuerzas del Capital. En España son especialmente sangrientos los procesos de Montjuich, Jerez, la "Mano Negra"... Pero es un fenómeno mundial. No hay que olvidar a los mártires de Chicago que fueron ahorcados en Estados Unidos tras un proceso-farsa. Su crimen: utilizar la tribuna para abogar por la jornada laboral de ocho horas. En conmemoración de estos anarquistas ajusticiados se celebra la jornada internacional del Primero de Mayo.
La represión generalizada impide la consolidación de las organizaciones libertarias. En 1881 se había celebrado en Londres un congreso anarquista internacional. En él se tratan, fundamentalmente, dos asuntos: la violencia revolucionaria y la creación de una organización internacional anarquista que sirva para vertebrar a los militantes anarquistas de todo el mundo. Se parte de los acuerdos emanados, nueve años antes, del Congreso de Saint-Imier que, ante la maniobra marxista de expulsión, marca lo que serán los lineamientos de la acción obrera revolucionaria internacional: organización al margen de la política burguesa, mediante la solidaridad de la acción revolucionaria; todo poder político presuntamente revolucionario es falso, por tanto hay que ir a la destrucción de cualquier clase de poder político; pacto de solidaridad, amistad y apoyo mutuo; la sociedad debe fundarse en el trabajo y la libertad: libre organización del trabajo contra las tiranías política y religiosa; todo Estado es injusto y tiránico y debe ser sustituido por la libre federación de los grupos productivos fundada en la solidaridad.
Pero, por la oleada de represión, no se puede desarrollar esa organización internacional anarquista preconizada en el Congreso de Londres. Sin embargo, se multiplicaron las publicaciones libertarias que, de alguna manera, sirvieron de nexo de unión entre los militantes.
En España, la F.T.R.E. es puesta fuera de la ley. Se mantienen las relaciones entre los grupos a través de organizaciones clandestinas, como el Pacto de Unión y Solidaridad. Se siguen desarrollando las sociedades obreras y en los periódicos libertarios se debate sobre colectivismo y comunismo. Pese a la persecución, el ideario anarquista se extiende por el tejido social y cala profundamente en las clases populares.

El Congreso de Ámsterdam
A comienzos del siglo XX el enfrentamiento entre capital y trabajo se radicaliza más aún. De Francia llegan las nuevas teorías de organización obrera: el sindicalismo. Se debate sobre la huelga general como método revolucionario. En Cataluña se crea, en 1907, una federación de todas las sociedades obreras de influencia libertaria. Se llamará (al igual que su órgano de expresión) Solidaridad Obrera. Su bautismo de fuego llegará a los pocos meses: el Gobierno decide mandar más soldados para reanudar la guerra en Marruecos; el pueblo de Barcelona se amotina para evitar el embarque de las tropas. La respuesta del Gobierno fue atroz; durante esta "Semana Trágica" se asesinó a cientos de trabajadores. Tras los procesos judiciales, se fusila, entre otros, a Francisco Ferrer Guardia, pedagogo anarquista culpable de educar a la juventud fuera de las garras de la Iglesia. Los encarcelados se cuentan por centenares.
En el verano de ese mismo año se reúne en la ciudad de Ámsterdam un nuevo congreso anarquista internacional. Se habló, fundamentalmente, de dos temas: organización anarquista y sindicalismo. Del primero de ellos surge la necesidad de crear la internacional anarquista, querida por todos, y se nombra una comisión de relaciones. Del sindicalismo se habló mucho, perfilándose dos tendencias: la que daba a la acción sindical preponderancia sobre las demás actividades a emprender y la que, sin quitar importancia a la acción obrera, declara que ésta es un medio para llegar a la anarquía, nunca un fin en sí misma. Estas dos maneras de entender la acción libertaria van a pervivir en el anarquismo organizado hasta nuestros días. Son antológicas las defensas que de una y otra postura hicieron Pierre Monatte y Errico Malatesta.
En España, José Prat y Anselmo Lorenzo (veterano luchador y uno de los fundadores de la sección española de la Internacional) hacen circular textos sobre sindicalismo, que calan en el proletariado. En 1910, con el apoyo de la mayoría de los diversos grupos anarquistas se crea la Confederación Nacional del Trabajo (C.N.T.) como ampliación de la Solidaridad Obrera catalana. A diferencia de los compañeros franceses, los españoles definen el sindicalismo de la C.N.T. no como un fin en sí mismo sino como un medio de lucha y resistencia en los conflictos creados por la existencia misma de clases antagónicas. El fin era la emancipación de las clases desposeídas. Como corolario, se adoptó el viejo lema de la Internacional: "La emancipación de los trabajadores ha de ser obra de los trabajadores mismos". Las luchas llevadas a cabo por los sindicatos de la C.N.T. hacen que, en menos de un año, el Gobierno la ilegalice. Las posturas se radicalizan.

Reflejos de la Revolución Rusa
En 1914 estalla la Primera Guerra Mundial. La comisión internacional de relaciones nombrada por el Congreso de Amsterdam emite un comunicado contra la guerra que es suscrito por los anarquistas de todo el mundo; hay excepciones: algunos compañeros, con Kropotkin a la cabeza, redactan un manifiesto de apoyo a los Aliados como "mal menor".
La burguesía aprovecha la neutralidad española para enriquecerse suministrando productos a los dos bandos. Las luchas obreras se multiplican y, junto a la Unión General de Trabajadores (U.G.T., socialista), la C.N.T. declara la huelga general revolucionaria.
En ese mismo año estalla en Rusia la Revolución. Los sóviets (consejos) de obreros y soldados acaban con el poder y comienzan la socialización de campos, fábricas y talleres. La presencia anarquista es numerosa. Del Partido Socialdemócrata ha surgido una escisión: los comunistas o bolcheviques que, bajo la dirección de Lenin, se van haciendo, poco a poco con los resortes del poder revolucionario. La revolución es yugulada. Rebeliones como la de Kronstadt o Ucrania son ahogadas en sangre por el Ejército Rojo a las órdenes de Trotski. La autocracia zarista es sustituida por el aparato bolchevique.
Las noticias no circulan con la necesaria fluidez y los trabajadores no saben realmente lo que está ocurriendo en Rusia. Por otra parte, los bolcheviques crean la Internacional Comunista y envían a sus agentes por todo el mundo para crear secciones.
En España se había celebrado en 1918 una conferencia nacional anarquista en Barcelona. Al poco, los bolcheviques lanzan sus primeros ataques contra los anarquistas dentro de la C.N.T., pero sin éxito. En 1919, el Congreso de la C.N.T. declaraba que su finalidad era el comunismo libertario. La C.N.T. se adhiere, provisionalmente, a la Internacional Sindical Roja (I.S.R., comunista). El informe de los delegados que acuden a Rusia hace que se abandone la I.S.R. al hacerse evidente la implantación de la dictadura bolchevique. En 1922 se reunirán en Berlín las organizaciones sindicalistas revolucionarias del mundo para refundar la Asociación Internacional de los Trabajadores (A.I.T.), heredera de la Primera Internacional. La C.N.T. está presente. En esta época surge un nuevo tipo de militante anarquista, el hombre de acción, tanto en el plano de la expansión organizativa como en el de la lucha cotidiana.

La reacción de la burguesía
Los conflictos obreros se multiplican por las ciudades y el campo. En el resto de Europa se da idéntica situación. Las fuerzas burguesas crean milicias "cívicas" para sofocar las rebeliones, ya que temen utilizar al ejército por si confraterniza con los trabajadores, como sucedió en Rusia. Los socialistas alemanes demuestran a qué conduce la participación política, aplastando el movimiento revolucionario de los consejos obreros. En Italia será un antiguo socialista, Benito Mussolini, quien dé forma a esta ideología interclasista, el fascismo, que no es otra cosa que una tabla de salvación de la burguesía ante la irrupción de la revolución proletaria. En España, la burguesía crea el Sindicato Libre, una organización terrorista que se dedica a asesinar a los militantes libertarios más destacados. La reacción es enérgica: los grupos anarquistas atacan a los pistoleros del Sindicato Libre con las armas en la mano. El balance es trágico; como resultado, la espiral de violencia que permite justificar el golpe militar de 1923: el rey Alfonso XIII manda formar gobierno al general Primo de Rivera; se suspenden las garantías constitucionales y los sindicatos de la C.N.T. son puestos fuera de la ley. Los anarquistas redoblarán la lucha contra la dictadura. Curiosamente la U.G.T. y el P.S.O.E. aceptan colaborar con el dictador. Meses antes del pronunciamiento militar, se había creado la Federación Nacional de Grupos Anarquistas (F.N.GG.AA.) que aglutinará a los compañeros y coordinará las luchas. Son legendarias las acciones de militantes como Durruti y Ascaso. En 1927 se celebra clandestinamente en Valencia una conferencia anarquista. Están representados los grupos de la F.N.GG.AA., los compañeros exiliados de la Federación de Grupos Anarquistas de Lengua Española y la Unión Anarquista Portuguesa. Se decide crear una organización que coordine las luchas contra ambas dictaduras de la Península: nace la Federación Anarquista Ibérica (F.A.I.), crisol en el que se forjarán los movimientos revolucionarios de ese período.
Llega un momento en que el sistema dictatorial, e incluso la propia monarquía, ya no sirven para defender los intereses de la burguesía. Ante el miedo de un cambio revolucionario, los poderes fácticos del Estado dan paso a la República, que se proclama en abril de 1931. Con la vuelta de las libertades democráticas, los sindicatos de la C.N.T. crecen con una fuerza inusitada. En su seno se crea una tendencia reformista con líderes como Ángel Pestaña, que derivará en la creación de un partido político.
Pronto la República demuestra de parte de quién está: de la burguesía, de los propietarios. Los sindicatos de la C.N.T. y los grupos de la F.A.I. entran en una espiral revolucionaria y también, justo es decirlo, se dan ejemplos de burocratismo y de posibilismo político. La "gimnasia revolucionaria", atacada por algunos sectores reformistas, sirvió para concienciar al proletariado y para prepararlo para las realizaciones revolucionarias. La respuesta del Estado fue brutal: fusilamientos (Casas Viejas), deportaciones, cárcel.

Guerra y revolución
En 1934, las derechas ganan las elecciones legislativas, lo que significó más represión. En octubre se desencadena la huelga general revolucionaria por parte de las dos centrales sindicales, C.N.T. y U.G.T.; el Gobierno proclama el Estado de Guerra y se encarcela a cientos de militantes. Pero en Asturias la revolución triunfa. Con la consigna U.H.P. (Uníos Hermanos Proletarios) socialistas y anarquistas organizan la lucha; y vencen. En muchos pueblos se proclama el comunismo libertario. La reacción del Gobierno es contundente: manda fuerzas militares profesionales (Legión, Regulares y Guardia Civil) para que aplasten la revuelta. Tenían miedo a que los soldados de reemplazo se unieran a los revolucionarios. La represión fue atroz. El general Franco dirigía las operaciones. Las cárceles (y los cementerios) se llenaron de revolucionarios. Pero la actividad no cesa: propaganda, comités de apoyo a los presos...
En 1936 ganará las elecciones legislativas una coalición izquierdista, que promulga una amnistía general. La C.N.T. celebra su congreso en Zaragoza, contabiliza más de un millón de afiliados. Entre los acuerdos del Congreso destaca un dictamen sobre alianza revolucionaria y, sobre todo, la definición del comunismo libertario, un programa que permitirá realizar los ideales ácratas. Las huelgas se suceden, las provocaciones fascistas también. Finalmente, en julio, una parte importante del ejército se subleva contra la República. La C.N.T. proclama la huelga general y los militantes se lanzan a la calle. En media España se detiene la intentona fascista. Es el triunfo del pueblo en armas.
Inmediatamente los sindicatos se ponen manos a la obra en la tarea revolucionaria: se colectivizan las industrias, los campos, la distribución de productos, y todo ello sin descuidar las necesidades de la guerra. En muchos casos, los sindicatos de la U.G.T. colaboran en las tareas revolucionarias. La actividad de los militantes de la C.N.T., de la F.A.I. y de nuevas organizaciones como Juventudes Libertarias y Mujeres Libres fue febril: organización de la producción, el transporte y el consumo; la sanidad, la educación, los espectáculos; las industrias de guerra. Todo bajo el signo libertario de la socialización.
También se cometieron errores: empujadas por las circunstancias del momento, las organizaciones libertarias colaboraron en la dirección política de las instituciones republicanas aportando ministros, directores generales, alcaldes y hasta mandos militares. Esa suma de errores tuvo consecuencias funestas para la revolución. En mayo de 1937, los comunistas lanzan en Barcelona un golpe de mano contra el movimiento libertario, asesinan a compañeros y asaltan la central de Teléfonos, nudo de comunicaciones de la capital catalana. Las luchas se suceden durante varios días por las calles. Finalmente hay un llamamiento a la calma por parte de los "responsables" libertarios. Es el principio del fin. En julio del mismo año, la F.A.I. se convierte en una especie de partido político. Actualmente, los anarquistas analizamos estos errores, en lugar de ocultarlos, para no volver a caer en ellos. Después de casi tres años de guerra, abandonados por las democracias europeas y con la traición comunista, los revolucionarios españoles son vencidos por las tropas fascistas, que impondrán la dictadura más severa y sangrienta de las que se han visto en este país.

Guerrilla, clandestinidad y exilio
Al acabar la guerra, los anarquistas que no han podido alcanzar la frontera serán presos por las tropas de Franco. Muchísimos serán fusilados. Algunos consiguen hacerse fuertes en las montañas y continuar la lucha contra el fascismo. Otros pasan a la clandestinidad en las ciudades. Se crean redes de evasión para los militantes presos o amenazados y para sus familias. Incluso bajo la férula fascista, la resistencia libertaria continúa. Se organizan huelgas (la de los tranvías de Barcelona fue total) y actos de sabotaje. En la guerrilla hay una serie de personajes míticos: Sabaté, Facerías, Cara quemada...
Al otro lado de los Pirineos, los exiliados apenas tienen tiempo de organizarse, pues en seguida comienza la Segunda Guerra Mundial. Los anarquistas españoles, desde el primer momento, organizarán la resistencia al invasor nazi-fascista. Esta realidad ha sido ocultada celosamente por los Estados vencedores en la guerra y, especialmente, por los comunistas. Terminada la guerra, Franco se refuerza ante los vencedores como "reserva de Occidente" y su régimen represor continúa, eso sí, con el beneplácito de las democracias.
En España, a pesar de cárceles y paredones, la oposición al régimen sigue. Hay que destacar la ayuda que prestaron en todo momento los exiliados. Se esforzaban por mandar propaganda, dinero y militantes para proseguir la lucha libertaria. Sin este esfuerzo de los compañeros del exilio quizá no hubiera sido posible mantener las estructuras del interior. Algunos de ellos engrosaron la lista de los ajusticiados por Franco. Pero eso jamás les arredró, continuaron (y aún continúan) imprimiendo propaganda, recaudando fondos...

Mayo de 1968
Tras la Segunda Guerra Mundial, el mundo se había dividido en dos bloques: el capitalista y el comunista (de Estado, se entiende). El movimiento anarquista en el mundo estaba debilitado e inconexo. En 1958 un congreso anarquista celebrado en Londres reactiva las relaciones internacionales, creando un Comité de Relaciones Anarquistas (C.R.A.) que servirá para intercambiar informaciones y opiniones entre las diferentes federaciones anarquistas. Este ambiente de "guerra fría" entre las superpotencias con conflictos continuos pero localizados, va creando un estado de opinión, sobre todo en la juventud, de frontal oposición a todo lo establecido. Son formas de contestación nuevas: pacifismo, comunas, contracultura... En el mes de mayo de 1968, los estudiantes universitarios de París se rebelan y toman las facultades; el fenómeno se reproduce en otras universidades francesas. Los sindicatos, contagiados por el espíritu revolucionario de los jóvenes, declaran la huelga general. El gobierno se tambalea. Se produce de nuevo la traición comunista: con fuerte predicamento entre los sindicatos, el Partido Comunista hace un llamamiento a la vuelta al trabajo y a la normalidad. Una vez más, los comunistas yugulan la revolución. Hay movimientos similares por todas partes. Mención especial merecen la "Primavera de Praga", donde los tanques soviéticos se emplearon a fondo, y la masacre de la Plaza de las Tres Culturas, en México. En el verano del mismo año, la ciudad italiana de Carrara acoge un nuevo congreso anarquista internacional. Se debatirán importantes asuntos: movimiento obrero, revoluciones del siglo XX, bloques imperialistas, religiones, etc. Se da forma definitiva a lo que será la Internacional de Federaciones Anarquistas (I.F.A.).
A España llegan los ecos del Mayo francés. Ciertos sectores de la juventud se rebelan y adquieren conciencia. La clase obrera ensaya otras formas de organización. Surgen las Comisiones Obreras (CC.OO.) como forma de organización dinámica y unitaria, que hace frente a los sindicatos verticales franquistas. Los anarquistas están en el origen de las CC.OO., aunque pronto son marginados por el Partido Comunista, que llega a convertirlas en su "correa de transmisión".

La Transición
Las dictaduras ibéricas empiezan a descomponerse. En Portugal son los militares quienes, cansados de una guerra colonial que no pueden ganar, dan un golpe de Estado. Es el 23 de abril de 1974. Vuelve la democracia y los anarquistas renuevan la acción. Se publican periódicos, se abren ateneos libertarios y se reestructuran los grupos. Hay un deseo de libertad y revolución en el pueblo, se crean cooperativas, se ocupan tierras; pero pronto el aparato del Estado (Partido Socialista incluido) acabará con todo.
En España, la lenta agonía del franquismo permite a los lacayos del dictador preparar la transición monárquica. Pactan con la "oposición" democrática la vuelta gradual al Estado de Derecho una vez muera Franco (cosa que sucede el 20 de noviembre de 1975). La Corona está asegurada. En estos años el movimiento anarquista estaba compuesto, sobre todo, por compañeros veteranos cargados de experiencia y de años de cárcel, y por jóvenes entusiastas pero carentes de la experiencia necesaria. Se echa en falta la generación intermedia. Las formas organizativas son las tradicionales, pero faltas de coordinación. Tan sólo la C.N.T. mantenía una estructura organizativa estable.
A principios de los años setenta se va a estructurar, poco a poco, una federación de grupos anarquistas. La ayuda de los compañeros exiliados es fundamental. Una de las primeras cosas que une a todos los grupos es el relanzamiento de la C.N.T., y en ello se cifran todos los esfuerzos militantes.
A principios de 1976, la C.N.T. está estructurada en todo el país. Se publican un sinfín de periódicos, folletos, libros... Es un renacer libertario que asusta a los poderes e, incluso, al resto de la "izquierda". En diciembre de 1978 se celebra un Pleno Peninsular de la F.A.I. en el que, a pesar de las diferencias entre los grupos, se logra el consenso. Se acuerda como tarea principal de los grupos la creación y mantenimiento de los sindicatos de la C.N.T., así como de ateneos libertarios, y de toda organización que sirva para la propaganda. Se redacta una declaración de principios.
El auge libertario y el hecho de que la C.N.T. no entre en los pactos interclasistas promocionados por la Corona hace que el Gobierno tenga al movimiento libertario en el punto de mira: provocaciones, detenciones, montajes (como el Caso Scala), "ley del silencio" en los medios de comunicación y, por si fuera poco, una escisión en la C.N.T. Se produce en el Congreso de 1979 y la protagonizan los elementos reformistas proclives a participar en elecciones sindicales, comités de empresa y todas las componendas que el capitalismo emplea para amordazar a la clase obrera.
Esta escisión supondrá, durante años, un lento desangre de la organización confederal.
A pesar de todo, la C.N.T. sigue en la brecha, ganando conflictos (el de las gasolineras de Barcelona resulta paradigmático) y demostrando que otro tipo de lucha es posible... y eficaz. Es la época de la reconversión industrial, que se traduce en mandar al paro a miles de trabajadores. Gobiernan los socialistas.

Anarquía para el siglo XXI
En 1989, con la caída del Muro de Berlín, el régimen soviético empieza una rápida transformación: del capitalismo estatal pasa al capitalismo privado y a ser pasto de las multinacionales. Los antiguos países socialistas se "democratizan" y los trabajadores pierden las pocas prestaciones sociales que tenían. El trabajo se precariza enormemente.
El capitalismo, ya sin su competidor soviético, se hace cada vez más feroz. La clase obrera en dos terceras partes del mundo se ve en la necesidad de emigrar para buscar trabajo; las condiciones laborales son cada vez más parecidas a la esclavitud. El sistema propicia la competencia, el racismo, la lucha religiosa. En este mundo de globalización de la miseria son más válidos que nunca los postulados anarquistas de revolución integral para crear una sociedad sin Estado y sin clases. El anarquismo organizado sigue luchando en esta línea. Buena prueba de ello son los congresos internacionales. En el de Valencia (1990) se analizó la situación mundial, tomándose acuerdos sobre la posición de los anarquistas en el movimiento obrero, aparte de redactar un nuevo pacto asociativo de la I.F.A. El Congreso de Lyón (1997) analizará, entre otras cosas, los mecanismos de dominación y explotación mundiales. Queremos aclarar que los congresos anarquistas no determinan ninguna línea fija y obligatoria; son reuniones donde todo el mundo aporta cuanto sabe, y los acuerdos se toman por unanimidad.
En los últimos años del siglo XX, la F.A.I. ha multiplicado sus grupos, tanto en España como en Portugal, así como su propaganda (Tierra y libertad, Acçao directa...) y ha perfeccionado su estructura, empezando por la redacción, en la Conferencia de 1993, del Pacto Asociativo. El presente social puede parecer negro, con nuevas relaciones de dominación y un sistema laboral esclavizante que lleva a los trabajadores a la miseria. Por ello, nuestra tarea sigue siendo propagar el ideal libertario para agitar las conciencias y organizar la rebelión que dé al traste con la sociedad injusta. Por la anarquía.
Julián Vadillo y Alfredo González

La constitución de la F.A.I.
Acta de la Conferencia Nacional de Grupos Anarquistas (GG.AA.) celebrada en Valencia en los días 25 y 26 de julio de 1927
Asisten las delegaciones siguientes: Federación Nacional de GG.AA. de España (Secretariado de Relaciones), Federación Regional de GG.AA. de Levante, Federación Regional de GG.AA. de Andalucía y Local de Granada, Federación Regional de GG.AA. de Cataluña, Federación Provincial de GG.AA. de Castellón, Federación Provincial de GG.AA. de Alicante y Local de Elda, Federacion Local de GG.AA. de Sevilla, Federación Local de GG.AA. de Madrid, Federación Local de GG.AA. de Valencia ("Jóvenes Rebeldes", "Cultura y Acción", "Luz y Vida", "La Antorcha", "Los Inquietos", "El Sagitario", "Los Forjadores de la Idea", "Paso a la Verdad" y algunas individualidades), Unión Anarquista Portuguesa, Confederación Regional del Trabajo de Cataluña y Confederación Regional del Trabajo de Levante.
Asiste una delegación directa de la organización de GG.AA. de Cataluña nombrada al efecto en su último Pleno Regional y se encuentran representados camaradas del G.A. "Sol y Vida" de Barcelona. Llega tarde a la Conferencia el representante de los organismos Federación Regional de GG.AA. del Sena (París) y Secretariado Anarquista Internacional parisino, y telegrafía serle imposible comparecer al delegado de la Federación Local de GG.AA. de Málaga, que lleva la representación del G.A. "Los Forjadores del Porvenir" de Marsella. No asisten por falta de medios y se adhieren a la Conferencia: Federación Nacional de GG.AA. de lengua española de Francia (Secretariado); Federación Local de GG.AA. de Zaragoza; A Batalha y Confederación General del Trabajo de Portugal; Asociación Internacional de los Trabajadores de Berlín; Unión Anarquista Comunista y Le Libertaire, París; Internacional Antimilitarista y Bureau Internacional Antimilitarista, Holanda; Federación Regional de G.A. de los Pirineos Orientales, Aude y Ariege; Federación Local de G.A. de San Juan de Luz; Grupo Anarquista "Flores Nacientes" de Toulouse; Comité Pro-presos y GG.AA. de Vizcaya; los periódicos Cultura Proletaria de Nueva York, Acción Social Obrera de San Feliu de Guixols, La Revista Blanca de Barcelona, y los camaradas M.B. de Cataluña, E.L. de Toulouse, J.P. de Sevilla, R.O. de la Línea, J.A. de Baleares y la compañera A.M. de Cataluña.

Primera sesión
1. Abre la Conferencia el Comité Nacional provisorio saludando a los delegados. En un extenso discurso son saludados los camaradas lusitanos y vieneses que han muerto por la libertad, los compañeros Sacco y Vanzetti y demás condenados y presos del mundo y las delegaciones a la Conferencia.
2. Lectura de las credenciales de los delegados y de las listas de las fuerzas. Son leídas las de los delegados mencionados.
3. Exposición por el Comité Nacional de los trabajos realizados y del estado presente de la organización. Intervención de los delegados y contestación del Comité Nacional. Es hecha una detallada exposición, siendo aprobada, con un voto de confianza presentado por Cataluña, la actuación del Comité Nacional.
4. Fin de la actuación del Comité Nacional, reintegrándose sus miembros a la Regional Catalana. (A partir de este momento, la Conferencia se desenvuelve sin Comité Nacional).
Así lo hacen por entender que dan a la conferencia una sensación de más libertad.
Es leído y aprobado un informe del grupo "Sol y Vida", propiciando la propaganda e intercomunicación de los pueblos por medio de excursiones campestres.
1. Nombramiento de mesa. Es formada por la Federación Local de Valencia.
2. Lectura de los dictámenes. Son leídos todos los de los organismos representados y adheridos.

Tema primero. De los problemas importantes del anarquismo y de las características y desarrollo del movimiento anarquista. Es presentada por los delegados de Valencia y rechazada una proposición incidental pidiendo sólo se discutan los temas tercero y sexto. Son considerados importantes todos los problemas de la vida y deseado que los grupos no sólo estudien y discutan, que hagan obra de educación, propaganda y agitación, creando y difundiendo la hoja, la revista, la escuela, la biblioteca, el ateneo, etc.
a) Sobre la contextura de los grupos y sus actividades. Es aprobada una proposición de Madrid que establece la libertad de darse cada grupo a la misión o actividades de su agrado, procurándose por la Federación la unidad en la acción y la propaganda.
b) Ante las corrientes lingüísticas, vegetarianas, etc., ¿se deben formar agrupaciones naturistas, esperantistas, etc. dentro del movimiento anarquista? Se resuelve ir a esas agrupaciones y aceptarlas respetándose la labor por ella más preferida, con tal de que al adherirse sean ante todo anarquistas.

Segunda sesión

Tema segundo. Del cooperativismo. a) Posición ante el movimiento cooperativista.
b) ¿Debe propiciarse una organización de cooperativas de consumo, de talleres comunes y de colonias agrícolas unida a la organización de grupos y dentro del movimiento anarquista?
Son discutidos ambos apartados juntos. Es hecha una moción de no oponerse a que se den a estos ensayos y organización cooperativa aquellos que la consideren buena, pero siempre autónoma, mas no aislada, a fin de evitar toda desviación.

Tema tercero. Del movimiento obrero. a) Posición ante las centrales sindicales C.N.T. y U.G.T. Se acuerda tratar lo que afecta a la C.N.T., por entender que no hay por qué preocuparse por el organismo reformista, y se entra en el siguiente apartado.
b) ¿Debe tenderse a que la organización de sindicatos, como medio también del anarquismo, se trabe con la organización de grupos conservando cada una su autonomía y sus federaciones, por medio de federaciones y consejos generales, dentro del movimiento anarquista? Se entiende no se posible la unidad de clase, que el sindicalismo, persiguiéndola, ha fracasado, y que por ello hay que buscar la unidad anarquista. Que la organización obrera no es sólo por mejorar la clase, que ha de labrar la emancipación, y como ésta es posible en Acracia, debe hacerse por medio también del anarquismo. Que debe volver la organización obrera al anarquismo, tal como lo estuvo antes de disolverse la Federación Regional Española y crearse al margen la organización anarquista por grupos, procediendo a juntarse ambas organizaciones, pues el movimiento ácrata no sólo ha de preocuparse de todos los restantes problemas, desentendiéndose del económico. Se resuelve propagar esto, y que los grupos, sus federaciones y el Comité Nacional inviten a la organización sindical y al Comité de la C.N.T. a la celebración de plenos o asambleas locales, comarcales, regionales y nacionales de ambas organizaciones, proponiendo la inclusión de la organización de sindicatos en el movimiento anarquista y su enlace a la organización de grupos, sin confundirse ni perder sus características, formando federaciones generales que sean expresión de este amplio movimiento anarquista, con sus Consejos Generales, llamados así por ser integrados por representantes de la organización de sindicatos y la de grupos, cuyos Consejos se dividan en comisiones de educación, propaganda, agitación y de los demás problemas que interesan por igual a ambas organizaciones.

Tercera sesión
Se acuerda pasar a tratar los temas sexto y séptimo por hacérsele tarde a la delegación portuguesa.

Tema séptimo. De la Federación Ibérica. Ante la afinidad existente entre la Unión Anarquista Portuguesa y la Federación Nacional de GG.AA. de España ¿se debe constituir definitivamente la Unión o Federación Anarquista Ibérica? Se acuerda dar constitución firme a la Federación Anarquista Ibérica, compuesta por la Unión Anarquista Portuguesa, la Federación Nacional de GG.AA. de España y la Federación de GG.AA. de lengua española en Francia, que no es provechoso por eso crear nuevo Comité, sino que uno de los tres de estos organismos asuma temporalmente la representación de la Federación Anarquista Ibérica; que el cargo de Comité Peninsular se traslade periódicamente de un punto a otro, entre Portugal, Francia y España, y que el Comité de la Unión Anarquista Portuguesa tome ahora a su cargo el Comité Peninsular, con el auxilio y la información de los Comités de Francia y España.

Tema sexto. De la dictadura. a) Ante el presente de dictadura ¿qué medios hemos de adoptar los anarquistas para provocar un esfuerzo internacional o parcial en la península Ibérica?
Se acuerda desarrollar una extensa campaña de agitación constante entre el pueblo a fin de que, caldeado el ambiente, se produzca un movimiento popular que sea determinado por el espíritu libertario. b) De ser provocado por otros sectores ¿qué medios ha de adoptar la minoría anarquista para lograr ser el factor determinante de revolución?
La Conferencia ratifica el acuerdo recaído en el Congreso de Marsella (mayo de 1926) de no mantener ningún pacto, colaboración ni inteligencia con elementos políticos y sólo estar en inteligencia con la C.N.T. de España. Se acuerda intervenir en todo pronunciamiento que surja, procurando apartarlo de la dirección política y encauzar la acción popular a destruir todos los poderes y organizar libremente su vida.
Es aprobada una proposición de Alicante de confeccionar un folleto claro y enérgico para que el obrero sepa qué hacer en su acción revolucionaria. c) ¿Existe dentro de nuestro movimiento la capacidad precisa para una obra reconstructiva sobre bases antiautoritarias y federalistas? Se cree en su existencia y en la necesidad de desarrollarla y organizarnos para que tenga nuestro movimiento la máxima solvencia que le conquiste la voluntad popular. d) ¿Debe formarse un Comité de Acción por la organización sindical y la de grupos, o sólo de esta última? Se acuerda lo primero, imitando a Cataluña, y sólo en donde a la organización sindical no le sea posible o se niegue a hacerlo, lo segundo.

Tema cuarto. De los presos y perseguidos. ¿Deben los CPP [Comités Pro-Presos] todos estar formados por la organización sindical y la de grupos cuando ésta última posea sus propios CPP? Se resuelve trabajar para que los CPP los integren representantes de las dos organizaciones, invitando a ello a la C.N.T. y dándoles autonomía y administración propia.

Tema octavo. De las Internacionales. a) ¿Qué concepto nos merece la Plataforma de organización de los anarquistas (proyecto)? Esperándose, pues no habiéndose podido traducir este proyecto de los anarquistas rusos y ante la falta del exacto conocimiento del mismo, es dejado para la próxima reunión o Conferencia Nacional, prometiendo Madrid que lo tendrá traducido. b) Posición de los organismos internacionales antiautoritarios A.I.T., C.I.A. y U.A. Universal. La Conferencia se adhiere a las dos [primeras], desconociendo la última, que cree no actúa. c) ¿Debe trabajarse por la unión de estos organismos en una sola internacional anarquista? Se resuelve tender a ello por medio de una Conferencia mundial.
1. Movimiento de mesa. Continúa la anterior.
2. Residencia del nuevo Comité Nacional efectivo.
Unánimemente se pide la continuación del Comité Nacional transitorio, dándole carácter efectivo, pero se niega aduciendo que debe nombrarse otro, pues el Comité Nacional no debe residir siempre en una parte y que la crisis y la represión los ha dejado carentes de elementos en los momentos presentes, teniendo necesidad de darse a la organización local.
Después de ser propuestas localidades que no aceptan, se propone a Sevilla, que lo acepta, después de hacerle Barcelona la promesa de poderse encargar de nuevo una vez reorganizada.
Promete el Comité saliente trasladar la documentación a Sevilla una vez despachados todos los asuntos pendientes, y hecha el acta de la Conferencia, encargándose transitoriamente Sevilla del Comité de acuerdo con Barcelona.
3. Atribuciones, medios y labores de este comité. Se encarece que las delegaciones hagan por que en sus organismos se comprenda que sin el aporte económico voluntario pero continuo no es posible el buen desenvolvimiento y la precisa labor de este Comité Nacional.
4. Asuntos generales. Cataluña propone que se haga un boletín que sea la expresión de la obra de nuestro movimiento anarquista, siendo aprobado.
Se levanta la sesión con un saludo a los presos y perseguidos y al mundo revolucionario.

Perspectivas de transformación social y lucha anarquista
Para la Internacional de Federaciones Anarquistas la realidad social actual, en el Este como en el Oeste, en el Norte como en el Sur, se estructura a la vez alrededor de la explotación del hombre por el hombre y de la opresión del hombre por el hombre.
Pensamos que un cambio social pasa de forma ineludible por un cambio económico y por consiguiente por la destrucción de la estructura económica del capitalismo. Pero pensamos igualmente que nuestra intervención en el terreno económico, en la fábrica, en la oficina, en el campo, debe integrar todas las luchas tendentes a cambiar la vida en un sentido libertario (antimilitarismo, luchas contra la opresión religiosa, ecología, luchas de las mujeres, luchas de liberación sexual...). El combate de la I.F.A. se apresta a destruir las estructuras económicas, políticas, sociales, ideológicas... del capitalismo, a multiplicar las alternativas a este sistema en el plano económico, político, social... para que, una vez destruida la estructura económica del capitalismo, estas alternativas, que hoy no pueden resultar más que embrionarias, puedan abrazar la totalidad del campo social y estructurar la construcción del mundo nuevo que llevamos actualmente en nuestros corazones.

Antimilitarismo
La militarización no se reduce al sólo problema del ejército o de la guerra. Hoy, en el Este como en el Oeste, la militarización abarca la totalidad del espectro social (refuerzo de los cuerpos represivos, de las instituciones estatales, del autoritarismo, de la jerarquía... en la vida social). Por ello estamos contra todos los ejércitos, contra todos los imperialismos - tanto los grandes (USA., U.R.S.S.) como los pequeños (Europa, Sudeste asiático...). Por ello no creemos en tratados de paz o de desarme establecidos entre los Estados. Por ello, asimismo, creemos en la solidaridad internacionalista de los pueblos que se desembaracen del capitalismo y del Estado. Por ello nuestro antimilitarismo se sitúa en el interior y en el exterior de los cuarteles.

Ecología y nucleares
El capitalismo, privado o estatal, no se contenta con explotar y oprimir a los hombres. Explota igualmente la naturaleza hasta destruir las condiciones mismas de la vida (aniquilación de los recursos naturales, poluciones de todas clases...).
Por ello oponemos a esta lógica un sistema donde la producción estaría basada en las necesidades reales de la gente. Este sistema, que excluiría el despilfarro energético, no tendría ninguna necesidad de energía nuclear. Por ello oponemos a la lógica actual un sistema autogestionario basado en el federalismo. En efecto: un sistema autogestionario federal no tendría ninguna necesidad de una producción energética centralizada, en la que las nucleares son el ejemplo típico.

Ateísmo
Las religiones, confesionales y laicas, por su creencia absoluta en un ser supremo o en un paraíso futuro, son un obstáculo para el cambio de la realidad social actual. Siempre hay un contacto estrecho entre las religiones y el poder. Actualmente las ideas laicas están de capa caída y las religiones confesionales, por medio de un vistoso aparato externo, aprovechan para captar a una nueva juventud. Por ello rechazamos todas las religiones y combatimos las estructuras de alienación que ellas vehiculan.

Educación
La escuela, privada o estatal, tiene como objetivo, en tanto que institución, el mantenimiento y consolidación de la estructura social dominante. Lo realiza con la imagen de una educación muy determinada que considera al individuo y al niño como una esponja. La escuela produce una ideología; su función es permitir al niño insertarse en el sistema existente. El objetivo final de la educación actual no es ayudar al individuo a ser feliz, sino hacerle aceptar la explotación y la opresión que sufre. Los anarquistas han creado, desde hace mucho tiempo, espacios de autogestión del saber, de desenvolvimiento autónomo del niño, de permisividad sexual... Estas experiencias de educación libertaria permiten al niño expansionarse libremente y desarrollar la autogestión de su propia vida, no han querido ser jamás "islas de libertad" en un océano de opresión. Todas se han producido en relación estrecha con los momentos de lucha contra el capital, el Estado, la Iglesia, etc. No son utopías, sino elementos de un enfrentamiento social e instantes de madurez de la humanidad en marcha hacia su emancipación.

Opresión sexual
La sociedad capitalista (en el Este como en el Oeste) es una institución patriarcal, dominada por los valores del machismo (opresión de la mujer por el hombre, asimilación de comportamientos no conformes con las normas del machismo como desviaciones: homosexualidad...). El poder (Estado, religión, etc.) produce y explota esta situación que le permite dividir a los explotados y oprimidos. La I.F.A., que está por la libertad y la igualdad entre todos los individuos, rechaza y combate toda discriminación y opresión sexual. Por ello, estamos por la abolición de la familia patriarcal en tanto que institución y por la reconstrucción de relaciones humanas basadas en el libre acuerdo. Por ello la I.F.A. denuncia y se opone a todas las violencias sexuales hachas contra las mujeres. La I.F.A. lucha para que las mujeres en el mundo entero puedan disponer libremente de su cuerpo (contracepción e interrupción voluntaria del embarazo libre y gratuitamente) y de su porvenir (igualdad económica y social).

Racismo
El capitalismo, privado o estatal, coloca siempre los problemas de las diferencias entre los individuos en términos de desigualdad. Y esto con el fin de dividir a los explotados y oprimidos. Actualmente, y no por casualidad pues la crisis económica se muerde la cola, el racismo encuentra un nuevo vigor. La I.F.A. afirma que el racismo no es más que una consecuencia de la división de la sociedad en clases. Por ello combate todos los racismos y proclama que, por encima de las diferencias que pudieren existir entre los seres humanos, todos son iguales.

Antiestatismo y federalismo
El sistema capitalista, ya sea privado o estatal, es una fórmula por la que se explota y oprime a la mayoría. La institución estatal es uno de los métodos que le permiten reprimir a los explotados y oprimidos y, de esa manera, perpetuarse. La institución estatal es a la vez causa y efecto de la división social. Por ello la I.F.A. quiere destruir el capitalismo y el Estado por medio de la acción directa, de la autogestión de las luchas, del antiparlamentarismo, de la insurrección, etc. Lucha en favor de un sistema social federal basado en la libre relación de los individuos y los grupos sociales: el comunismo libertario.
(Congreso Anarquista Internacional, París 1986)

Bases ideológicas del anarquismo social, organizador y revolucionario
La mundialización del capitalismo y la puesta en marcha de organizaciones estatistas supranacionales (F.M.I., Banco Mundial, etc.) no se han producido para satisfacer las necesidades de la humanidad. No están concebidas ni estructuradas para ser controladas por la población mundial. En el plano económico, este sistema está sostenido por un número cada vez más restringido de empresas que constituyen oligopolios: las multinacionales. Estas orientan y rigen el sistema económico mundial, evidentemente para obtener el máximo de beneficios. Para lograrlo se apoyan en la capacidad de control social, militar, policial y religioso de los Estados y en el control ideológico ejercido por los medios de comunicación. Estos controles garantizan de hecho la estabilidad política y, por tanto, la estabilidad económica. La mundialización del capitalismo es el logro a escala mundial del movimiento secular de concentración de capital inherente a todo sistema de competencia. Hoy asistimos a un crecimiento global de los intercambios comerciales y financieros en el planeta. No obstante, este crecimiento global permanece al menos en parte en el dominio de lo virtual, concerniendo únicamente a los títulos de propiedad financieros (obligaciones y acciones) y a la moneda. Se constata en efecto una cierta desconexión entre, por una parte, los intercambios financieros organizados a escala planetaria y, por otra, los intercambios comerciales y un sistema productivo más o menos estructurado a escala continental. Esto revela las tensiones de competencia que existen a escala planetaria por el control de la producción y los intercambios.
Por otra parte, esta economía de "casino" nos hace pasar de un capitalismo con crisis de producción más o menos cíclicas a un capitalismo de crisis permanente. Lejos de desembocar en un sistema monolítico, en la constitución de algunas súper empresas fordistas, este movimiento se ha dotado de una estructura extremadamente flexible y móvil. El aumento del poder de los holding va parejo con un desarrollo de las pequeñas y medianas empresas. Esto no significa que se esté asistiendo a la puesta en marcha de una economía a dos niveles. Desde la más pequeña de las empresas hasta el holding más poderoso, existen vínculos, pero, como debe ser en el sistema capitalista, esos vínculos son las relaciones de dominación y explotación.
El sistema económico actual es un sistema de explotación en cascada. Este mecanismo no es nuevo. Ya había sido puesto de relieve por Eliseo Reclus a finales del siglo XIX a propósito de la explotación colonial de los indios por los capitalistas británicos a través de los marajás hindúes. De hecho el sistema capitalista se basa en una jerarquización de los estatus sociales y los ingresos. La mundialización del capitalismo no reduce en absoluto las diferencias entre zonas geográficas ni entre clases sociales. Lejos de unificar el planeta y la sociedad en una mítica sociedad de consumo y una hipotética clase media, la mundialización del capitalismo genera de hecho una fragmentación sin precedentes entre espacios geográficos y clases. Acentúa las desigualdades económicas y sociales, incrementa el número de proletarios y los empobrece cada vez más.
En resumen, la mundialización del capitalismo genera un sistema de explotación complejo, generalizado en el conjunto del planeta, basado en relaciones de clases y de poder, oponiendo el proletariado (los que sólo tienen su fuerza de trabajo) a la burguesía (los que poseen y controlan los medios de producción y de intercambio), pero también enfrenta a los proletarios entre ellos y a las diferentes facciones de la burguesía entre sí.
Sin duda, la burguesía de la triada (América del Norte, Europa Occidental y Asia del Sudeste) domina actualmente el sistema capitalista mundial. Explota al conjunto del planeta en función de los beneficios que pueda obtener de él. No obstante, para lograrlo, no están solos en el mundo. Se apoyan en una red espesa de burguesías locales presentes en todos los países, tanto los de la triada como los demás.
Esta jerarquía global no está determinada del todo. Las relaciones de fuerza que existen en el seno de los diferentes estratos de la burguesía no están fijadas para siempre. Las nuevas burguesías pueden surgir tanto a nivel local como a escala internacional. En este último caso, se incorporan simplemente a las oligarquías existentes, se convierten por un tiempo en las nuevas dominadoras del mundo. En definitiva, en lo que concierne a la situación mundial, pensamos que es muy importante subrayar los siguientes puntos:
1.- La competencia económica mundial y la reducción de los márgenes de maniobra de las empresas se acentúan paralelamente provocando el deterioro de las condiciones de vida de las clases sociales proletarias, pobres o marginadas por todo el mundo. La desigualdad social aumenta, incluidos los países llamados desarrollados.
En la situación actual, el mantenimiento del sistema capitalista depende cada vez más del consumo de la mercancía bélica, de las guerras y siempre las guerras. A pesar de las instancias supranacionales (Unión Europea, A.L.E.A.N., A.S.E.A.N., etc.), el desarrollo de la ideología y las políticas nacionalistas, militaristas y racistas es una necesidad vital del sistema capitalista en su época actual para dividir y crear rivalidades en el proletariado del planeta.
2.- La situación de dependencia en la que se encuentran todas las regiones del planeta frente al mercado capitalista mundial y el nivel de centralización alcanzado por la economía capitalista han transformado el nacionalismo "revolucionario" tercermundista en un simple instrumento de las luchas ínter imperialistas.
3.- En este periodo de totalitarismo democrático-mercantil, se asiste a una deriva completa de las diferentes corrientes del "socialismo" autoritario o estatista (la derecha y la izquierda se confunden y son intercambiables) y a la transformación de los sindicatos burocrático-reformistas en instrumentos de aplicación de los planes represivos de los gobernantes y los capitalistas. Es decir, en instrumentos de la contrarrevolución.
Los sindicatos reformistas, retomando en esto papel ancestral de las religiones, vienen a gestionar ellos solos o con estas últimas la asistencia pública social, es decir, una parte del control social. Debemos hacer una crítica radical, rechazando el modelo sindical impuesto por los Estados, basándonos en una propaganda que los denuncie constantemente.
Debemos defender un modelo sindical diferente, basado en las asambleas generales de los trabajadores, en la acción directa y la solidaridad, así como en el apoyo a las diferentes iniciativas que puedan aparecer con vistas a crear organizaciones anarcosindicalistas por el mundo. En este período, el capitalismo recupera todas las luchas sectoriales, transformándolas en simples piezas de teatro políticas o politico-"revolucionarias".
4.- Particularmente en los países de la periferia del capitalismo mundial, la democracia representativa y el reformismo son, en el periodo actual, medios decisivos para impedir la eclosión y el desarrollo de la guerra social de los explotados y los oprimidos contra los explotadores y los opresores. La democracia y el reformismo son las dos grandes armas ideológico-políticas de los centros dirigentes del capitalismo mundial.
5.- En el marco actual del capitalismo, los problemas ecológicos, sin duda muy graves, tienen aún tendencia a agravarse más. Sin embargo, los proletarios no pueden ser considerados responsables del deterioro del medio ambiente. La responsabilidad es de todos los que gestionan el sistema económico: los capitalistas.
6.- La organización de la violencia contrarrevolucionaria constituye uno de los objetivos prioritarios del conjunto de los gobiernos totalitarios, fascistas o democráticos, de izquierda o de derecha, en el periodo actual.
7.- Los problemas económicos y sociales de las clases pobres y proletarias, así como el conjunto de las consecuencias de la guerra económica entre capitalistas, constituyen la base sobre la que puede fundarse una guerra social, oponiendo directamente a los pobres y a los gobernados a las clases gobernantes y explotadoras. Eso nos conducirá a la revolución mundial anarquista. El combate de ideas es indispensable para unir a los proletarios contra la burguesía, pero no basta por sí solo. Debemos también favorecer la formación de organizaciones de luchas múltiples y plurales. No obstante, no puede tratarse de un esfuerzo único que pretenda construir un solo tipo de organización. Debemos favorecer la creación y el desarrollo de un conjunto coherente de estructuras específicamente anarquistas, pero también sindicales, territoriales (comités de barrio y de municipio) y de los diversos sectores de lucha (organización de mujeres, de jóvenes, antimilitarista, anticlerical y antirreligioso, etc.), respondiendo a las diferentes preocupaciones del proletariado. Al igual que la lucha sindical no debe conducir al reformismo sindical, está claro que las luchas ecologistas y territoriales (especialmente municipales) no deben en ningún caso confundirse con la simple lucha medioambiental o con la participación en elecciones locales, a las que nos oponemos como quiera que sean.
(Congreso Anarquista Internacional, Lyón 1997)

Principios y medios de la F.A.I.
La F.A.I. (Federación Anarquista Ibérica) constituye una unión federativa, es decir, libre, igualitaria y solidaria de grupos de afinidad y, excepcionalmente, de individualidades. Su función es asegurar la existencia, en Iberia, de una efectiva coordinación de las actividades de los diferentes grupos e individuos anarquistas, para que sea posible la realización de una revolución social que, suprimiendo la institución-propiedad y el trabajo asalariado, instaure una sociedad basada en el comunismo anárquico.
La F.A.I. lucha por un orden no impuesto, sin gobierno, sin autoridad de ninguna especie y sin explotación; un orden basado en la libertad de cada ser humano, en la igualdad social, en el libre acuerdo, en el apoyo mutuo y en la solidaridad humana.
La F.A.I. es una asociación coherente y consecuentemente internacionalista; entiende que la revolución social en Iberia debe ser parte integrante de una revolución mundial anarquista. Oponiéndose a toda forma de nacionalismo, colonialismo o imperialismo, la F.A.I. defiende la existencia de una solidaridad práctica entre las clases expoliadas, pobres y gobernadas del mundo entero, en el marco de una lucha revolucionaria que busque la destrucción del capitalismo internacional y la abolición de las fronteras nacionales; su objetivo más amplio es la unión federativa (libre, igualitaria y solidaria) de las diferentes comunidades, pueblos y regiones del mundo.
La F.A.I. combate al Estado bajo todas sus formas (monarquía, república, democracia representativa o popular, dictaduras de cualquier tipo...). Para esta Federación sólo la desaparición de los opresores por la acción de los oprimidos y la liquidación del Estado por los propios gobernados conducirá a la liberación del ser humano.
La FAI lucha por la sociedad anarquista únicamente por medios anárquicos, mediante la acción directa, no por medios políticos, reformistas o legalistas. La Federación no es legalizable ni institucionalizable. Su acción se basa únicamente en la capacidad de sus adherentes, en la solidaridad anarquista internacional y en la libertad conquistada. La F.A.I. no se mueve en el terreno de las "libertades" concedidas y reglamentadas por el Estado.
La Federación no realizará ningún tipo de acuerdo con instituciones u organizaciones de naturaleza política o religiosa. De acuerdo con su práctica, que cuestiona el principio metafísico o religioso de autoridad en que se fundamentan las distintas formas de esclavitud de los individuos, la Federación se declara racionalista y atea.
La F.A.I. combate la religión bajo todas sus formas. Conforme a sus ideas antirreligiosas y racionalistas, la Federación lucha por la instauración de un medio social que se base en la libertad individual y que tenga como objetivo el desarrollo integral de cada ser humano. Considerando, por otra parte, que ese desarrollo individual no es posible separado de la cuestión social y que sólo puede darse dentro de la sociedad libre preconizada.
La F.A.I. combate a los sindicatos burocratizados u oficiales, dado que éstos impiden el desarrollo de la acción directa de los trabajadores y buscan limitar las luchas sociales al campo de la legalidad democrática, tratando de transformar al proletariado en una pieza o componente domesticado del capitalismo democrático del llamado Estado de Derecho.
La F.A.I. rechaza cualquier forma de cooperación con individuos, grupos y asociaciones que, declarándose libertarios, pero colaborando con instituciones de poder, buscan transformar el movimiento libertario en un componente de la sociedad democrática, por considerar que mantienen una actitud antianarquista.
La F.A.I. sólo cooperará con quien rechace activa y coherentemente el poder bajo todas sus formas. La insurrección, anti-estatal y anti-capitalista, y la obra constructiva de la revolución social constituyen el objetivo global de esta unión federativa. Su método es la acción directa, considerada en su más amplia y dinámica expresión revolucionaria y constructiva.
A través de un trabajo de propaganda específicamente anarquista, del ejemplo práctico constructivo y de una intervención práctica en distintos medios sociales contra las diferentes manifestaciones concretas de la usurpación estatal y capitalista, la F.A.I. lucha por la eclosión de un movimiento insurgente, que cuestione la totalidad de la sociedad antiautoritaria, y por la capacitación de los oprimidos para las tareas positivas de la revolución social.

Extraído del Pacto  Asociativo de la F.A.I.