jueves, 28 de noviembre de 2013

Colabora con nuestro proyecto libertario: El Ateneo Libertario de Gandía

A finales de los años 70 el anarcosindicalismo resurgió en nuestra humilde y trabajadora comarca.  El local sindical de Gandía albergaba la Federación local de sindicatos, con sindicatos implantados en varias poblaciones, como Gandía, Almoines o Villalonga, y con algunos sindicatos de ramo además de los sindicatos de oficios varios.  Solamente en Tavernes de la Valldigna se superaban los 350 afiliados y afiliadas.

Las compañeras y compañeros de esos momentos se esforzaron por adquirir y consolidar un espacio libertario que fuese punto de referencia del movimiento obrero en la comarca, y lo consiguieron a base de mucho esfuerzo y sudor, contando además con las aportaciones y donaciones de quienes simpatizaban con su causa.  Gracias a estxs compañerxs nacía en la comarca un Ateneo Libertario abierto a todo el mundo, un espacio de libertad, de lucha y de crecimiento tanto individual como social.  Este espacio obrero y cultural albergaba una vasta biblioteca, además de cientos de periódicos de la CNT en el exilio y otros documentos históricos que aún hoy se conservan esperando volver a darse a conocer, también se realizaban pases de films y de documentales con los posteriores debates y reflexiones, además de realizar otras actividades culturales como teatro, exposiciones o presentaciones de libros.

Desgraciadamente este proyecto no tuvo continuidad en el tiempo y el relevo generacional no aparecía, dando como resultado el cierre del Ateneo y la muerte del único espacio libertario y realmente al servicio del pueblo en la comarca.  Casi dos décadas después, un humilde grupo de compañeras y compañeros hemos tomado este tan esperado relevo y estamos dispuestos a devolver al movimiento libertario de la comarca la posición que se merece y que, por otra parte, nos exigen los tiempos que corren.

El futuro Ateneo se encuentra en un segundo piso de una antigua finca en el casco histórico de Gandía y será a la vez sede del SOV de la CNT en La Safor.  El mayor problema con el que nos enfrentamos son las filtraciones de agua, que ya han conseguido dañar una de las vigas de madera principales que soporta el peso de las otras vigas del tejado.  Las cantidades necesarias para adquirir el material de obra que precisamos quedan excesivamente lejos de nuestro alcance, pues todas y todos nosotros procedemos de familias humildes y de escasos recursos.

Deseamos que este espacio reivindicativo sea de nuevo una realidad, que el Ateneo Libertario de Gandía sea el germen de la organización popular que posibilite la cada vez más próxima Revolución Social.  Deseamos el resurgir de este espacio social e impregnarlo de cultura y de lucha, ofreciendo además nuevos servicios como la creación de un economato popular donde la única máxima sea dar lo que se pueda y recoger lo que se necesite, o como cursos gratuitos de idiomas y clases de refuerzo, además de ofrecer el espacio para otras asociaciones u organizaciones como grupos de esperantistas o asociaciones vecinales.  Pero su función principal será la de promover la organización popular de cara a la Revolución Social, pues es la razón de ser de todx anarquista.

Para todo ello, sin embargo, necesitamos de la solidaridad de todxs aquellxs que crean en este proyecto, de todxs aquellxs que abrazan el anarquismo y que luchan sin cesar por la revolución social.  Nuestro gran dilema ha sido: “¿cómo facilitar las acciones de solidaridad económica a quienes viven a decenas, a cientos o a miles de kilómetros de nuestra comarca?”.  Rechazamos de pleno mantener abierta una cuenta bancaria ya que rechazamos mantener viva la actividad de los bancos gracias al Ateneo.  Para los recibos de contribución, basuras, luz y agua tampoco es necesaria una cuenta, puede pagarse cada recibo con efectivo en el banco.  Así que finalmente hemos elegido para ello una cuenta bancaria ya existente de uno de nuestros compañeros, evitando así involucrar al sindicato o al Ateneo en la actividad bancaria.

Si vives cerca y deseas colaborar, lo mejor es que contactes con nosotros y nos veamos personalmente.  Otra opción es hacernos llegar tu ayuda por correo, para lo cual también debes contactar con nosotrxs ya que en el local no disponemos de buzón y deberías mandarlo al domicilio particular de algunx de nosotrxs.  Por último, y si no queda más remedio, puedes hacernos llegar tu colaboración mediante el número de cuenta que aparece al final.  

En el local disponemos de cientos de carteles de CNT de finales de los 70 y de principios de los 80, algunos de los cuales llevaron a dependencias policiales a lxs compañerxs que lxs pegaban por las calles.  Agradeceremos las aportaciones que recibamos con el envío de algunos de estos ya históricos carteles.  También agradeceremos aportaciones como mobiliario, puertas, ventanales o material de obra, ya veríamos cómo traerlo.

Salud y Revolución Social

Nº de cuenta en Caixamar - Cajamar 3058-2180-14-2810007786


Contacta con nosotros mediante el correo lasafor@cnt.es

miércoles, 16 de octubre de 2013

Ja ha sortit el número 3 de “La Safor Llibertària”!

En este número encontrarás comentarios sobre actualidad, sobre la dictadura de los hidro-carburantes, sobre hechos históricos o sobre pensamiento anarquista.  ¿Sabías que con el estallido revolucionario de 1936, los habitantes de Beniopa, en La Safor, organizados en la Colectividad Confederal Campesina de la CNT, convirtieron el pueblo en una colectividad anarquista, socializando las herramientas y medios de producción?  ¿O también que en septiembre de 1911 la Unión Agrícola de Cullera, adherida a la CNT, decretó una huelga pacífica en la ciudad que acabó con enfrentamientos con la guardia civil de Alfonso XIII?

También os exponemos nuestro proyecto autogestionario, recuperar el antiguo el Ateneo Libertario de Gandia, os contamos su historia y los usos sociales que queremos darle.

Descarga el número pulsando sobre la imagen, al final del post.

Porque ni el Anarquismo se puede apartar de la Revolución Social, ni la Revolución Social puede apartarse del Anarquismo...

*             *              *

Al número trobaràs comentaris sobre actualitat, sobre la dictadura dels hidro-carburants, sobre fets històrics, o sobre pensament anarquista.  Sabies que amb l’esclat revolucionari de 1936, els habitants de Beniopa, a La Safor, organitzats en la Col·lectivitat Confederal Camperola de la CNT, van convertir el poble en una col·lectivitat anarquista, socialitzant les ferramente i els mitjans de producció?  O també que al setembre de 1911 la Unió Agrícola de Cullera, adherida a la CNT, va decretar una vaga pacífica a la ciutat que acabà amb enfrontaments amb la guàrdia civil d’Alfons XIII?

També us exposem el nostre projecte autogestionari, recuperar l’antic l’Ateneu Llibertari de Gandia, us expliquem la seva història i els usos socials que volem donar-li.

Descarrega't el número prement sobre la imatge.

Perquè ni l'Anarquisme es pot apartar de la Revolució Social, ni la Revolució Social es pot apartar de l'Anarquisme...


Amb un glop d’aigua tot els mossos entren

Si de sobte ens feren córrer una cursa de fons de 150 km seguits i sense parar per a res, el més probable seria que ens desmaiàrem i hagueren de dur-nos a un hospital.  Però si hui ens fan córrer deu minuts i ens deixen descansar, i demà una pocs kilòmetres més i també ens deixen descansar, haurem recorregut tota aquella distància pràcticament sense adonar-nos-en. 

Això és el que està fent el govern feixista de Rajoy.  Ens fa córrer cap a la nostra mort en vida, cap a la misèria econòmica i social, però de mica en mica per a que nos ens escarotem i pugem arribar per nosaltres mateixa i sense necessitat de forçar el recorregut.  I la població no s’adona què cada dia es troba més extenuada i apagada.  Primer una reforma d’educació, al cap d’uns mesos una reforma del codi penal, deixant algun temps de prevenció, una altra reforma, ara laboral, i entre reforma i reforma, decrets lleis i repressió als carrers.

Si totes aquestes reformes s’hagueren dut a terme en el termini d’un o dos mesos, qui sap què haguera pogut passar en el país.  Però ells ho saben perfectament i n’actuen seguint una estratègia perfectament planificada, i quan escriuen un u, ja saben on van a escriure el quatre.  I és que amb un glop d’aigua tot els mossos entren

A nosaltres, però, ens manca aquesta estratègia a l’hora d’organitzar-nos i lluitar.  No planifiquem a llarg termini, i si les arrels dels conflictes són profundes, tant o més profunds hauran de ser els nostres plantejaments. 

No valen les excuses, no val dir “no estem preparats”, “som poca gent”, “ens ve gran”...  Si no ho intentem, si no comencem mai, si no ens apropem a qui sofreix els atacs de l’estat i els oferim alternatives clares i justes des de la nostra solidaritat i compromís, no tenim cap dret a rebutjar aquestes idees, i molt menys a dir a qui les expose que és irrealitzable.


Com molt bé diu la frase, “no és hora de lamentar-se, és hora d’organitzar-se i lluitar”.  Però hem de lluitar amb estratègia, marcant-nos objectius a llarg termini i no sols a curt termini.  El curt termini arriba fins demà, però per caminar fins la Revolució Social hi ha més d’un dia de marxa.

sábado, 7 de septiembre de 2013

LIBERTAD PARA LXS 5 DE BARCELONA



Al morir el dictador mareas de gente inundaron las calles clamando libertad y justicia, y en esa justicia reclamada se incluía, por supuesto, la exigencia de la amnistía para todas y todos los presos políticos que fueron encarcelados por cuestiones ideológicas durante el régimen.  Nadie dudaba de la ilegitimidad de estas detenciones, realizadas puramente por cuestiones de depuración ideológica, y nadie dudaba, por tanto, de la honradez e inocencia de que gozaban los acusados.  Y no hablamos de esa honradez ganada a base de acatar las normas y la autoridad, de la falsa honradez sistémica, sino de honradez para con sus iguales, para con sus hermanas y hermanos, honradez para con el pueblo oprimido.  Eran disidentes del régimen fascista, disidentes de la opresión.

Pero hoy en día a nadie le importa la detención de unos disidentes de este régimen capitalista-fascista que a tantos amamanta, de unos locos anarquistas subvertidos y pervertidos.  Al igual que hace 40 o 60 años, estos disidentes de la era contemporánea están encarcelados por depuración ideológica, por prevención reaccionaria, por luchar altruistamente por una causa que a toda la población atañe, sin atisbo de egoísmo y siendo muestra de preocupación por los problemas de los demás antes que de los problemas de uno mismo.  Pero el resto de población, también sometida al yugo del estado-capital, nos comportamos de una manera extremadamente egoísta y damos la espalda a nuestras hermanas y hermanos presos, y lo que es peor, no nos avergonzamos de ello.

Lo que está ocurriendo actualmente en el estado español es una vuelta atrás en las políticas fascistas que nunca llegaron a desvanecerse completamente, dando lugar a nuevos montajes policiales, listas negras y persecuciones policiales.  ¿Pero por qué principalmente al movimiento anarquista?  ¿Porque realmente somos los más violentos?  En absoluto, hace décadas que no hay constancia de ninguna agresión o asesinato a manos de anarquistas; en cambio, esto no es así en cuanto a asesinatos a manos del estado tanto dentro de las cárceles como fuera, o asesinatos laborales a manos de la codicia del patrón-empresario.  Ni siquiera la iglesia puede jactarse de tal afirmación.

El movimiento anarquista es perseguido porque es el único que cuestiona al estado-nación y que lucha por la libertad total del individuo en la colectividad.  Todo el resto de movimientos sociales contemplan un estado, diferente o no del actual, que debe regir nuestras vidas de manera enajenante para nosotras y nosotros.  Como paradigmas pro-estado, no anhelan una destrucción de éste sino una modificación, y con el juego democrático se les da fichas para el tablero y se desvanecen todas las vías no electorales.  Por lo tanto, no luchan contra el estado, sino que se adentran en sus estructuras y se mimetizan, con lo que necesitan de éste. 



Consecuentemente, el estado no tiene nada que temer con el resto de movimientos sociales o ideológicos, pues siempre permanecerán sus estructuras.  Además, al nuevo gran movimiento de masas pro-estado llamado “ciudadanismo” no le interesan las cárceles, ni quienes están presas ni lo que ocurre allí dentro: el problema carcelario simplemente “no existe”.  En más de dos años pisando las calles, apareciendo diferentes gurús revolucionarios mediático y tomando la voz organizaciones ilusoria e irrisoriamente salvadoras, para nada este “ciudadanismo” ha cuestionado el sistema carcelario, ni siquiera ha nombrado el tema si no ha sido para reforzar su legitimización como “correctora” pidiendo cárcel para políticos o banqueros.  Solamente el movimiento anarquista cuestiona el sentido y la legalidad de estos centros de exterminio.

Y dado que el movimiento anarquista anhela la supresión de todo tipo de estado, desea asimismo la destrucción de todas las instituciones que lo representan, empezando por las más degradantes para el ser humano: las cárceles.  En las cárceles, muy lejos de reinsertar en la sociedad a los delincuentes, se destruye física y psicológicamente al individuo de una manera terrible y atroz.  Es imprescindible analizar primero qué se entiende por “delincuente”, qué se entiende por “reinsertar”, y qué por “sociedad”.  Pero tratando de superar esta primera barrera, si a la vista de la opinión pública está que en estas cárceles no se educa, ni se dan clases, ni se prepara laboralmente, sino que se tortura, se emplean las más pervertidas técnicas de acoso y destrucción psicológica, se ejerce la aislación absoluta respecto de la vida real… ¿cómo puede entender cualquier persona de a pie que las cárceles son buenas o, asquéame decirlo, “eficaces”?  En absoluto, sería un insulto para la lógica y el entendimiento.  Y por ello pedimos no solamente la amnistía para lxs cinco de Barcelona, ni para las y los presos políticos, sino que pedimos la amnistía total para todas y todos los presos de todos los estados represivos. 

¿Qué es un delincuente, quién lo crea?  ¿Una persona se arriesga a padecer las consecuencias de ser violento y de no acatar sus leyes, o bien esta persona se ve obligada o condicionada por el hambre, la miseria, la falta de condiciones, la falta de educación, o la existencia de diferentes estratos sociales con las consecuentes explotación y desigualdades, entre otras causas?  ¿Acaso no desaparecerían los crímenes en un mundo mejor donde no existiesen desigualdades de ninguna índole?

En estos momentos hay cinco jóvenes que creen que un mundo mejor es posible, que lo expresaban por las redes sociales y que por este motivo están encarcelados desde el pasado 15 de mayo de 2013.  Encarcelados, aislados y dispersados por la península bajo régimen penitenciario “FIES”, un régimen penitenciario extremadamente severo y dañino para el equilibrio mental de las personas y diseñado especialmente para acusados de terrorismo.  El auto del juez que ordenó prisión para estos jóvenes no se sostiene por falta de pruebas y lo compensa con un lascivo exceso de juicios de valor de carácter reaccionario y censor, al servicio del estado fascista, pero esto no ha impedido que tras cinco meses aún continúen secuestrados sin ver a sus seres queridos.  No tienen delitos de sangre ni de violencia.  En sus casas, sus familias no entienden de terrorismo, solamente esperan que dejen de una vez libres a sus hijas e hijos y no entienden por qué aún les retienen si nada han hecho, pero sin embargo se están sucediendo un indulto tras otro a personas que sí han atentado contra terceras personas, directa o indirectamente.



A pesar de todo lo anterior estos defensores pro-sistema camuflados de lucha social seguirán callando sus sucias bocas y esconderán sus furcias manos, sirviendo a su patrón-estado al que nunca eliminarán, sino que como mucho le cambiarán los ropajes.  Pero sea bajo una camisa roja o bajo una camisa azul, el estado seguirá manteniendo los estratos sociales que le permitan seguir ejerciendo el dominio sobre la población bajo falsas ilusiones de prosperidad y felicidad.  No, la amnistía ya no se pide en las calles, se ejerce en los burdeles del estado.

La cruel realidad es que hay muchas otras personas encarceladas injustamente por delitos creados por el propio sistema o por sus implicaciones ideológicas.  Por este motivo nos es imposible evitar que un comunicado por lxs cinco de Barcelona se convierta en un comunicado por todas y todos los presos que día a día sufren los secuestros legales del estado.  No podemos sino pedir la libertad de todxs lxs presxs.  Y es por ello que gritamos con toda nuestra rabia:

¡LIBERTAD PARA YOLANDA, SILVIA, JUAN, XABIER Y J. CARLOS!  ¡LIBERTAD PARA TODXS LXS PRE-S.O.S.!  ¡ABAJO LOS MUROS DE LAS PRISIONES!

CNT LA SAFOR – GRUPO LOS SOLIDARIOS



PD:  La situación actual de estxs compañerxs, a día 7 de septiembre de 2013, es la siguiente:
Yolanda -> C.P. Madrid V, Soto del Real
Silvia -> C. P. Madrid VII,  Estremera
Juan -> C. P. Madrid II, Alcalá Meco
José Carlos -> C. P. Madrid VI, Aranjuez
Xabier -> C. P. Madrid IV, Navalcarnero
Todos siguen en preventiva y en FIES3.  Si queréis apoyarlxs tenéis más información en la web http://freedomforthefive.wordpress.com/


martes, 27 de agosto de 2013

Anarcosindicalismo y Movimiento Estudiantil



La situación educativa que está creando el Estado junto con el gobierno de turno no solamente sigue sin satisfacer las necesidades reales del ser humano, sino que además está sufriendo un grave retroceso de varias décadas dirigiéndose hacia una educación extremadamente clasista y católica.  Sabemos que los sistemas educativos promovidos por los gobiernos y estados no hacen sino perpetuar las diferencias sociales y castrar creativamente al individuo, además de ir adiestrándolo en una especie de celdas que siguen los mismos patrones que las cárceles y las fábricas: horarios, restricciones, supeditación total a la autoridad, trabajo en serie, repetitivo y alienante del alumnado, desposesión total del alumnado de todo aquello que le rodea, etc.  Sus objetivos, la alienación social y la sumisión a las autoridades (patrón, estado, fuerzas del orden…).

Bien se entiende que un sindicato es una organización de trabajadoras y trabajadores, y la gran mayoría de estudiantes aún no han conseguido su primer empleo.   Sin embargo, en el mundo estudiantil, esto es, pre-laboral, durante todo ese dilatado espacio de tiempo en el que nos formamos para entrar a formar parte del mundo laboral, no existe un solo sindicato de estudiantes de corte anarquista.  No obstante, durante este período de tiempo el alumnado no cesa de recibir ofensas y ataques a pesar de verse obligado a seguir siempre las normas dictadas desde las instituciones: horarios a cumplir, faltas de asistencia, trabajos que presentar, asignaturas que superar para avanzar… 

Pero el problema que debemos afrontar en el mundo estudiantil, desde una perspectiva anarcosindicalista y revolucionaria, va más allá de las repercusiones directas del sistema educativo y sus políticas sobre dicho alumnado, pues los ataques en apariencia dirigidos a estos alumnos y alumnas extienden su veneno fascista hasta las familias de estos estudiantes.  En efecto, no se trata solamente de provocaciones al estudiantado, sino que se trata de duros ataques a la clase obrera, la cual no podrá cubrir los gastos educativos de su familia y en el caso de poder cubrirlos, la educación por la que está pagando no es precisamente de calidad (entendiendo por “calidad” la relación directa entre los intereses del alumnado y las enseñanzas ofrecidas, además de los mecanismos que definen la horizontalidad o verticalidad de estas relaciones estado-institución-profesor-alumno y la libertad con que se producen).  Es en este punto donde el movimiento estudiantil y el movimiento obrero se dan la mano, donde ambos se definen mutuamente, el punto crítico donde evidenciamos que las políticas estrictamente educativas afectan únicamente y de manera directa a la clase obrera más desheredada condenándole eternamente a subyugarse al estado y a la burguesía.

El sistema universitario es quizás el nivel educativo más afectado.  Por un lado con el Plan Bolonia 2015 se pretende volver a un sistema universitario clasista y elitista que regule el exceso de titulaciones, restringiendo para ello y de manera paulatina el acceso a los estudios superiores a las hijas e hijos de la clase obrera, a los desheredados.  Por otro lado, se pretende también llevar el sistema universitario al terreno privado, retirando las becas y aumentando indiscriminadamente el precio de las tasas.  De esta manera las hijas e hijos de la clase obrera se ven condenadas a vender su fuerza de trabajo bajo unas pésimas condiciones de por vida, y esto en el mejor de los casos.  En el peor, se pasarán más tiempo sin empleo y dependiendo de la caridad y las pocas ayudas sociales hasta que se vean obligados a robar, a traficar con drogas o a otros medios similares para poder malvivir y sobrevivir.  Para el capitalismo fascista resultaba intolerable que la hija de una obrera llegase a tener dos o más titulaciones universitarias y pudiese acceder a los mismos puestos de trabajo que la hija de una burguesa o una aristócrata.

En los institutos de secundaria y bachiller nuestras jóvenes empiezan a consolidar sus relaciones sociales y a proyectar su futuro estatus social.  El sistema educativo estatal muestra en esta etapa sus más feroces fauces pero de una manera sutilmente disimulada.  Al igual que en las prisiones, en los institutos se produce un agresivo moldeamiento del individuo: es aquí donde culmina su clasificación en el mundo educativo y empieza a gestarse su clasificación futura en la sociedad.  En efecto, es en esta etapa donde se inculcan en nuestras jóvenes los diferentes sentimientos de alienación, de frustración, donde se les hace creer que no sirven para nada, donde se destruyen sus expectativas, donde se aceptan los poderes y las jerarquías, donde se determina quiénes pasaran a formar parte de la masa obrera más explotada y quiénes podrán seguir estudiando para poder llegar a explotar a otras personas.  Es la etapa educativa más conflictiva para el individuo y a la vez es la más estricta y regulada y donde han de mostrar mayor sumisión a las normas y a la autoridad.  Y paralelamente, se trata del período vital más crucial para el individuo ya que durante la pubertad y la adolescencia es cuando definimos en mayor medida nuestra personalidad, cuando encontramos a nuestros grupos de iguales y a nosotros mismos.  Y los acontecimientos vividos en estas edades marcarán todo nuestro futuro no sólo socialmente sino también psicológicamente, y este es el factor más importante y por el que debemos intervenir y ayudar en la organización estudiantil.

Hace años que el sector socialdemócrata burgués, el sector comunista controlador, el sector fascista autoritario, y los sectores nacionalistas se han dado cuenta del potencial movilizador del mundo estudiantil y por ello crearon a sus propios sindicatos amarillos de estudiantes, que no son más que carroñeras lavadoras de mentes esperando captar votos políticos para sus partidos.  El sector anarquista ha optado en algunas universidades por organizarse en grupos de afinidad con una estructura mínima y, por desgracia, con una escasa repercusión, además del impedimento a la hora de poder convocar huelgas estudiantiles.  Dichas huelgas son convocadas por los sindicatos pseudo-obreros de manera desorganizada y descoordinada, teniendo como resultado la división de fuerzas, tanto entre diferentes regiones dentro del mismo nivel educativo (una semana en Madrid, la otra en Cataluña y/o Valencia…) como entre diferentes niveles en la misma región (esta semana huelga solamente de secundaria y bachiller, la próxima huelga solamente universitaria…).  La implantación de Sindicatos de Estudiantes desde el anarcosindicalismo revolucionario posibilitaría la coordinación en las acciones directas y las movilizaciones, tanto entre diferentes regiones como en diferentes niveles, además de hacer posible también la coordinación entre estudiantes y el profesorado de filiación anarquista. 


Hemos visto como tanto en la enseñanza media como en la enseñanza superior no solamente se abusa y se ataca al estudiante, sino también y sobretodo a su familia obrera y, por ende, a toda la clase obrera, perpetuándola en la explotación y la sumisión al estado y al capital.  Y las y los anarcosindicalistas no podemos abandonar a nuestras y nuestros chavales a su suerte y no facilitarles su organización hasta que se adentren en el mundo laboral o desistan del estudiantil, pues todas las cicatrices que muestran la obrera y el obrero cuando ya adultos se acercan a nuestro sindicato son producto de las puñaladas recibidas durante su etapa estudiantil, en su juventud, puñaladas que jamás terminarán de cicatrizar y que los marcarán para toda su vida.

El estudiantado está descontento tanto por la calidad de la educación impartida como por la manera en que ésta se imparte y gestiona, quiere estallar pero aún no sabe cómo, quiere organizarse pero aún no ha logrado emanciparse de las influencias burguesas reformistas de los sindicatos de partido, el movimiento estudiantil de este lustro admira el mayo del 68, quiere emprender un cambio, una revolución, ser protagonista de su historia… y es posible que se encuentre más preparado que en otras ocasiones históricas y con muchos más instrumentos de organización, pero también es verdad que se siente más desorientado que nunca.  Desea estallar, desea andar sobre los escombros de este mundo hacia un nuevo horizonte, pero no sabe cómo llegar, cómo caminar…  

El anarcosindicalismo debe hacerse presente en los movimientos estudiantiles, actualmente tan desorientados y manipulados, y lograr que avancen de la mano del movimiento obrero que dentro de unos años los acogerá, pues están en su pleno derecho de intervenir y organizar el mundo laboral en el que se verán inmersos en un futuro muy próximo. 

El asalariado teme perder su empleo, teme perder su presente, y muchas veces ello le impide organizarse y luchar; el negro presente del asalariado define su futuro, decide sobre sus acciones y sobre su vida.  Pero el estudiante no teme tanto por el presente como por su futuro, su futuro es más importante, su futuro define su presente, y no se resignan a encontrarse de pleno ante un futuro oscuro y nada halagüeño.  Al no tener un presente que perder su predisposición a la lucha resulta más evidente.

Y tal vez debiéramos insistir más en aquello que podría lograrse, mostrar los horizontes de la libertad, las conquistas otrora ganadas… insistir demasiado en describir aquello que nos ataca, insistir en acciones de denuncia, resulta bastante ineficaz ya que la mayoría de la gente ya se conoce de memoria esta parte de la lección.  Saben quién o qué nos ataca, conocen los daños infringidos, pero desconocen aún qué hay más allá de la lucha, qué beneficios nos puede traer, y este desconocimiento se traduce en miedo por actuar, en apatía, en pasividad.

Ya para terminar, el curso está a punto de empezar y no podemos ni debemos demorarnos en formalismos y perífrasis para bordear la acción, como anarcosindicalistas debemos ser responsables y responder ante todos los ataques a la clase obrera, y los ataques al estudiantado también son ataques a la clase obrera.  Como anarcosindicalistas, también tenemos que tener claras nuestras reivindicaciones en el mundo educativo y estudiantil: no defender reformas legislativas, no defender la educación del estado, sino defender la autonomía y la libertad del individuo para poder formarse, organizarse y alcanzar su plenitud.

Salud, Revolución y Anarquía.






lunes, 26 de agosto de 2013

Conciencia de clase

Hoy la clase obrera no aspira como antaño a emanciparse de la opresión y la esclavitud, a expropiar al estado y a la burguesía todos los recursos que acumulan para que todo el mundo pueda beneficiarse.  No, hoy no aspira a destruir a la burguesía.  Hoy desea vivir como la burguesía.


¿Acaso no te das cuenta de que nunca formarás parte de su casta?  Sí, puedes llevar una vida similar a la suya a cambio de esclavizarte con tu patrón y con los bancos.  Sí, te permiten poseer ciertos artículos para que luego temas perderlos y así te muestres sumisos ante sus pretensiones.  ¿O es que creías que la fabricación en serie de productos extremadamente perecederos y de baja calidad, para que pudieras acceder a ellos, existe porque vivimos en un estado de bienestar donde todo el mundo puede tener aquello que desee?  Existe para que puedas consumir más y así ellos tengan que fabricar más, para enriquecerse mucho más, claro está.  Gastas tu dinero en artículos que tú mismo fabricas.  En cambio, no te ganas esos artículos con el sudor de tu frente, los adquieres gracias a la intermediación de los bancos y financieras, a los créditos, a las facilidades de pago… todo sea por consumir, todo sea por enriquecer más al empresario que no trabaja.

La tecnología actual nos permite organizarnos de manera más rápida y eficaz, permite una mayor comunicación si se utiliza bien.  La misma tecnología actual permite aumentar la producción a pasos agigantados, pero ello no repercute en las mejoras laborales.  Al contrario, en vez de mejorar las condiciones laborales del trabajador porque la producción aumenta y los beneficios se multiplican, éste se ve cada vez más abocado a una situación de esclavitud encubierta.  Y puesto que ha decidido querer ser como los burgueses y ha asumido ciertos créditos con los bancos, este trabajador ha decidido también no poner en riesgo su lugar de trabajo.  No lo pone en riesgo porque siente que todo el mundo que ha creado a su alrededor, su casa, su familia, su coche, la ropa, el agua, la luz, el móvil… que su vida entera depende únicamente de ese puesto de trabajo, de ese mísero sueldo y de ese empresario sediento de beneficios.  Por lo tanto, opta por adoptar una actitud egoísta, por pensar “me da igual lo que ocurra, yo debo conservar este puesto de trabajo, necesito el salario”.

Esta postura se ve más acentuada en los tiempos actuales, en los que no abunda el trabajo y sobran trabajadores.  Sin embargo, tiene su lógica: si la tecnología permite que aumente la producción con menos trabajadores, llegará un momento que serán necesarias muchas menos personas para producir la misma cantidad de bienes o artículos.  Este proceso inverso y paralelo está destinado a colapsarse, creando situaciones extremas de pobreza y un estrato social muy similar a la de la tiempos feudales.  El momento del colapso vendrá cuando ya no puedan incorporarse más personas al consumo (se incorporó la mujer aprovechando los movimientos feministas y estos últimos años se ha incorporado a jóvenes y chavales de muy cortas edades –con juguetes de diseño, teléfonos móviles y ordenadores a edades cada vez más tempranas, ropas de marca, etc.-, así como a las clases más humildes con los famosos stocks, los créditos, segundas marcas y marcas blancas), entonces el sistema de producción necesitará de un máximo de unidades para poder obtener beneficios (ya que el resto no se venderá) máximo que obtendrá cada vez con menos trabajadores a medida que avance la tecnología.

Pero no pasa nada, asumida a la fuerza tu actitud egoísta, solamente importa el momento presente, del pasado reniegas y del futuro solamente quieres ver sueños, pero nunca la realidad.  “Ya pasará… ya estaremos mejor… cuando pase la crisis, yo…”

Piensa unos instantes, reflexiona… ¿realmente vale la pena? ¿Vale la pena vivir siempre como un esclavo para poseer bienes que condicionarán tu vida el resto de tus días?  ¿No sería mucho mejor que todo aquello que acumulan y poseen las clases pudientes, la burguesía, el estado, la iglesia… fuese puesto en común para beneficio de todos los mortales y no sólo de unos pocos?  Si eres consciente de que se produce en masa para que consumamos más, si eres consciente de que sobran recursos para que todo el mundo vivamos en la abundancia, sin miserias, sin hambres… ¿por qué te conformas con una vida de miedos, de privaciones, de esclavitud, de angustias… para que ellos vivan con todos los excesos y comodidades?  ¿De verdad piensas que todo debe funcionar así y ya está?  A lo largo de los siglos el ser humano ha ido conformando su propia historia… ¿por qué no lo hacemos ahora nosotras y nosotros?  Sin nosotros que producimos todo lo existente en este planeta, ellos no son nadie ni nada.

Tú cultivas los alimentos que sacian los estómagos de todo el mundo, tú construyes las casas que nos resguardan del frío y del calor, tú produces la ropa que viste hasta el último habitante de la tierra, tú fabricas, los vehículos, los electrodomésticos y cualquier bien material que exista sobre la faz de la tierra.  Y en cambio, otorgas los beneficios a ellos y vendes tu fuerza de trabajo para poder comprar aquello que tú mismo produces.

Algunos dirán:  “si el empresario no hubiese invertido el capital, nosotros no podríamos trabajar, no podríamos comprar ni la nave ni las máquinas”.  En primer lugar, ¿con qué derecho este empresario dispone del capital necesario, y tú no?  A este empresario seguramente le echarán una mano los políticos de turno, con los permisos, licencias, etc.  Le impondrán facilidades.  Pero, salvando este hecho y asumiéndolo como natural aunque en absoluto lo sea,  pongamos que el empresario invierte 600.000 euros en una fábrica o empresa, y que este empresario obtenga unos beneficios netos anuales de 35.000 euros, cantidad bastante por debajo de la media real.  Pues en menos de 18 años el empresario habría recuperado el dinero invertido y habría obtenido beneficios.  Y si tenemos en cuenta que cada año el porcentaje de beneficios respecto a la inversión crece, pues la inversión se va amortizando, los beneficios llegan en menos tiempo.  El empresario suele invertir en bolsa, ingresar a plazo fijo, y ejercer otras operaciones que hacen que sus beneficios produzcan nuevos beneficios.  Con esos beneficios puede incluso abrir otra nave y otra nueva empresa, cuyos costes serán nulos ya que el capital proviene de un beneficio anterior.

Este empresario ha prestado unas instalaciones a unos trabajadores que le han pagado por poder usarlas en concepto de beneficios, y sus sueldos anuales equivalen a un porcentaje muy bajo respecto al valor del artículo acabado o servicio prestado.  Es decir, de todo el beneficio de lo que producen los trabajadores, éstos solamente se quedan una pequeña parte de este dinero en concepto de salario y todo el resto son beneficios para el empresario, es como si pagásemos al empresario por trabajar.  Así que en unos años, estos trabajadores deberían de poseer la nave y las máquinas, puesto que ya se las han pagado al empresario con su trabajo, pero en cambio el empresario seguirá poseyendo la nave, las máquinas y los beneficios, pasen los años que pasen.  Puede incluso que su descendencia continúe al frente de esta empresa cuyos trabajadores ya le han producido dos o tres veces su valor.


Este sistema es casi idéntico al sistema feudal, donde el campesino debía de pagar el diezmo, una parte de su cosecha, al dueño de las tierras que ellos mismos cultivaban.  Este dueño de las tierras, de no haber campesinos que la cultivasen, solamente hubiese poseído un pedazo yermo de tierra; pero con campesinos que la cultivasen, se otorgaba el derecho de llamarse señor y de mandar sobre ellos además de robarles parte de la cosecha:  vivía de estos campesinos, de su trabajo, y él no trabajaba nunca, nunca se fatigaba ni sudaba para comer.  Sin campesinos, se hubiera muerto de hambre.  Y hace más de mil años que seguimos igual.  De la misma manera, hoy entregas una parte de tu propia producción al dueño de unas máquinas que sin ti, nada harían.

Siguiendo con este ejemplo y volviendo al empresario del ejemplo anterior, si en un momento dado el empresario desapareciese de repente, la fábrica continuará produciendo pues los trabajadores conocen sus funciones, las máquinas, los pasos a seguir, todo funcionará perfectamente.  Pero si el empresario se levanta un día y de repente ve su fábrica totalmente vacía de trabajadores, sin nadie que haga funcionar las máquinas, ello supondría su ruina, no se produciría nada, y ni la nave ni las máquinas servirían para nada en absoluto.

El empresario, el jefe, el patrón, te imponen sus condiciones de trabajo, auspiciadas bajo el poder del Estado.  Patrón, burgués… son conceptos más típicos de hace cien años que de este siglo XXI.  Pero su contenido sigue presente, sus significados siguen vigentes… ¿por qué cambiar el significante, el nombre?  Bien es conocido por todos el poder del lenguaje sobre las sociedades.  Recuperemos pues nuestro propio lenguaje, el lenguaje del pueblo oprimido que quiere liberarse.

El patrón, pues, impone sus propias condiciones de trabajo, cada vez más explotadoras e indignas para nosotras y nosotros.  Pero nosotros, quienes hacemos que se enriquezcan produciendo y consumiendo, ya no somos capaces de plantarnos ante este patrón y ante el Estado y decir “¡basta!”.  No somos conscientes de que si nos detenemos, su vida también se detiene, de que si luchamos, su poder sobre nosotros se desvanece.  Pero en vez de decirle al patrón y al Estado “oye, si yo me planto y no produzco más, tus fábricas no servirán para nada, así que vas a respetar a tus trabajadores”, callamos y agachamos la cabeza humildemente, aceptando con resignación toda agresión laboral a causa del temor a perder este puesto de trabajo.  Así, conseguimos que el propio trabajador sea el primero que teme la organización de los mismos trabajadores, en vez de ser el patrón quien tema esta organización.

Pero puede llegar el día en que nos plantemos y exclamemos: “nuestros abuelos, nuestros padres, nosotros mismos ya pagamos con creces todas estas fábricas, escuelas, hospitales… nosotros las construimos y nosotros las hacemos funcionar.  Sí, nosotros somos quienes hacemos funcionar la sociedad, y no vosotros, aves de rapiña, que no hacéis sino entorpecer nuestra evolución hacia una sociedad mayor.  Y puesto que nosotros somos el motor de la sociedad, no queremos lastres en nuestra marcha hacia el futuro.  Os desterramos de estas nuestras fábricas, de nuestros colegios y universidades, de nuestros hospitales, os desterramos de nuestras vidas. ”  ¿Es una locura?  Tal vez lo sea, pero lo será para el Estado y la burguesía.  Para nosotros será la liberación.

Si quieren cerrar una fábrica y desmantelarla para llevársela a otros lugares, ¿acaso sus obreros no pueden tomarla en pleno derecho y seguir con una producción que sí tiene demanda?  Si quieren cerrar escuelas y hospitales, o privatizarlos, ¿acaso no existen bastantes profesionales en situación de desempleo, además de los que estén en activo y se vean afectados, para continuar con las funciones que desempeñan estos centros?  ¿Acaso el barrio, pueblo o ciudad afectados no serían capaces de gestionarlo todo comunitariamente, dado que responde a intereses directos?  Creer que no es posible significa defender la incapacidad del ser humano.  Pero el ser humano es capaz de realizar las más grandes maravillas, no hay más que repasar la historia.

Esto eres tú: la clase obrera.  Eres la clase oprimida, la que trabaja para enriquecer a otros, la que consume lo mismo que ella misma produce, la que regala al burgués su salud, su esfuerzo y su propia vida.  Y solamente tú, motor de la vida, motor de la historia, puedes cambiar tu destino.  ¿Por qué dejarlo a merced de quienes te oprimen y explotan, de quienes se aprovechan de ti?  ¿Crees de verdad que les interesa mejorar tus condiciones a expensar de empeorar las suyas?  No seas iluso, no hay más realidad que lo que ellos llaman utopía y tú estás viviendo en una falsa realidad por ellos creada y controlada.

Piensa, reflexiona, cuestiónatelo todo, y siéntete capaz de todo, pues realmente lo eres.  Piensa si realmente merece la pena seguir manteniendo este sistema injusto donde unos pocos viven de otros muchos.  El mundo puede ser de otra manera, y lo sabes.

Salud, anarquía y revolución social.

domingo, 14 de julio de 2013

CRÓNICA DEL 1er ENCUENTRO SOLIDARIO



Tras unas semanas de trabajo y esfuerzo de los compañeros y compañeras, quedaban ya unas pocas horas para empezar con el Encuentro Solidario organizado desde CNT-La Safor, el grupo anarquista Camilo Berneri, de la FAI, y el grupo anarquista Los Solidarios.  Habíamos recogido ropa, material escolar, libros, comida y diferentes enseres como algún juguete o gatos para automóvil.  También teníamos a punto diferentes panfletos, folletos y pancartas.  En efecto, finalmente teníamos con qué empezar y dar impulso a la jornada, pero aun así sabíamos que nos dejábamos muchas cosas pendientes.  Sin embargo este primer encuentro sería solamente el pistoletazo de salida, el primer paso del largo camino sobre el que deberemos actuar, reflexionar, y corregir si hiciese falta antes de volver a dar el siguiente paso.

Hacia bien entrado el mediodía del viernes, a menos de 24 horas del encuentro el ayuntamiento advirtió a una de las compañeras que no iba a consentir que nos emplazáramos en el lugar elegido para llevar a cabo esta jornada.  Pero como su ley no es justicia ni ley natural, sino autoritarismo y exterminio, tampoco íbamos a hacer caso de los balidos del alcalde y su manada.  De todas maneras, siendo poco más de las ocho de la mañana del sábado, no sabíamos con qué íbamos a encontrarnos y las dudas corroían nuestras mentes… ¿la jornada tendría unos resultados satisfactorios? ¿comprendería el barrio qué estábamos haciendo y por qué? ¿cómo lo aceptarían? 

Llegó el momento y llegamos a la plaza Elíptica para desplegar todos los bultos y cajas que traíamos.  La bandera rojinegra observaba expectante cómo íbamos distribuyendo la ropa, los zapatos, los folletos, los libros…  Gandía aún estaba terminando de despertar y sus calles a duras penas eran invadidas por unos pocos pares de pies que paseaban apresurados.  Y llegó el primer vecino, un hombre que terminaba su jornada de trabajo como celador y que, a sabiendas del encuentro, se acercó a traer una bolsa con comida sin llevarse nada a cambio.  Poco a poco iba acercándose más gente.  Se sorprendían al ver ropa nueva con etiquetas (una tienda de ropa que cerró nos donó una importante cantidad de ropa infantil y adulta sin estrenar).  “¿Cuánto cuesta ésto?”, preguntaba algún despistado o despistada.  Había carteles que describían el sencillo funcionamiento del encuentro: “coge lo que necesites”, y a quien pudiere, “trae lo que puedas”, pero la próxima vez lo pondremos más grande y más claro.  Otra niña se llevó unos libros de secundaria y al poco rato volvió para traer los que ella ya había usado anteriormente para poder compartirlos.  Otros chicos bajaron cargados con cajas y bolsas, y se iban formando pequeños corrillos de gente que, entre agradecimientos, comentarios y razonamientos, medio llenaban esta zona de la plaza. 

En medio de este ambiente fraternal y solidario llegaron compañeros de la CNT de los sindicatos de Sagunto, Albaida y Valencia, y la alegría se multiplicó.  Estos compañeros recorrieron distancias considerables con el llano y noble objetivo de echarnos una mano, es decir, de currar toda la mañana junto con nosotras y nosotros.  En esos momentos es cuando verdaderamente me llena de orgullo y emoción pertenecer a la CNT. 


Todas las dudas que albergábamos en las primeras horas del día se fueron disipando a medida que avanzaba la mañana.  Los resultados fueron mucho mejores de lo esperados: muchas familias humildes del barrio se pudieron beneficiar de esta jornada además de empezar a establecer lazos de simpatía y solidaridad entre todos y todas las presentes;  otras familias también  ejercieron esta solidaridad al compartir aquello que bienintencionadamente podían; y hubo otras personas que se interesaron por la faceta ideológica del encuentro, llevándose algunos folletos y preguntando sobre algunos aspectos de la situación actual y el punto de vista libertario.

Algún anciano desmemoriado, porque enterró la memoria y no porque la perdió, pasó refunfuñando que hacían falta tres Franco y un Hitler para limpiarlo todo de tanto sinvergüenza.  No le dimos mayor importancia de la que tiene mirar cómo defeca un cerdo.  Luego llegó una pareja de policías rebuznando que unos vecinos se habían quejado y nos instaron primero a marcharnos, y ante la negativa, a quitar las pancartas (que rezaban oraciones como “Rodrigo Rata”), pero finalmente no se movió nada del sitio.

Llegó el mediodía y después de estar horas soportando el tórrido sol, que tuvo la osadía de aparecer de entre las nubes a media mañana, empezamos a recoger.  La gente empezaba ya a refugiarse en sus casas huyendo del calor y buscando un plato de comida y tal vez una siesta con ventilador, tales son las vacaciones del pobre y del trabajador.  Tan grande fue la solidaridad del barrio, que al terminar nos fuimos con más bultos de los que trajimos, así que deberemos repetir esta jornada, evaluando bien la primera experiencia para corregir errores y mejorar en nuestro camino hacia la organización popular desde una perspectiva libertaria.  Al terminar las compañeras y compañeros acudimos a un pequeño huerto de uno de los compañeros del sindicato local y, en un pequeño oasis que una sombra de un cobertizo de cañas formaba en medio del campo, degustamos una sabrosa paella echa a leña, culminando la jornada entre conversaciones cómicas y debates serios, entre recuerdos pasados e ilusiones futuras, y todo ello inmerso en un fraternal y cálido ambiente refrescado por la brisa marina del litoral gandiense. 

Ante todo lo expuesto, repetiremos esta jornada, no quepa duda, habiendo localizado algunos aspectos que deberemos mejorar.  El siguiente encuentro terminará de consolidar lazos entre el vecindario, haciendo cada vez más posible una organización popular.  Nosotros, los anarquistas, estamos al lado del pueblo para luchar contra los ataques que a todos nos impiden vivir dignamente y en plena libertad, no estamos a su lado para decirles cómo deben de actuar.  Nunca podremos llevar a cabo una Revolución Social Libertaria sin el levantamiento del pueblo, y el pueblo no puede defender la causa libertaria si no sabe en qué consiste, qué defiende y por qué lucha.  Para gran parte de este pueblo, las y los anarquistas aún somos los vagos, los maleantes, violentos y terroristas, quienes queremos que todo sea de todos para vivir a costa de quienes trabajan, pero nosotras y nosotros sabemos que eso no es en absoluto cierto.  La libertad no se piensa, no se explica, no se define… la libertad se siente dentro, impulsa nuestro corazón y dirige los movimientos de nuestro cuerpo.  Y si no contagiamos al pueblo este sentimiento de libertad nos veremos destinados a vivir a sus espaldas y bajo el yugo común del Estado.

Sí, ahora sí que no tenemos duda alguna: el segundo encuentro será mucho mejor, y por supuesto ampliaremos los objetivos que nos planteemos para esa jornada y, con ello, las acciones que la completarán.  Pero no adelantemos acontecimientos.  Continuaremos informando sobre este tipo de encuentros.  Salud, libertad y Revolución Social.



CNT-La Safor
Grupo Anarquista Los Solidarios

Grupo Anarquista Camilo Berneri – FAI