miércoles, 5 de noviembre de 2014

Contra la sociedad carcelaria


El sistema capitalista nos está imponiendo una sociedad eminentemente productora donde la gran mayoría vendemos nuestra fuerza de trabajo a cambio de un salario que nos vemos obligados a gastar, bien para conseguir las primeras necesidades (comida, medicina, alojamiento, etc.), bien en cosas totalmente innecesarias pero que sin embargo, mediante la repetición de la publicidad, deseamos de manera artificial, consiguiendo sustentar así el consumismo.
Para lograr el control total de todos nosotros se nos está imponiendo una forma de supervivencia donde la persona como tal es anulada.  Mediante la familia se controla y aísla a los individuos, en la escuela se nos ofrece la ideología dominante y se nos enseña a aceptar la explotación de una minoría privilegiada, se nos enseña a aceptar la jerarquización y, como consecuencia, la disciplina basada en el castigo.  Para asegurar estos condicionamientos sociales nos han impuesto unas leyes que sólo favorecen a la minoría explotadora.
Cualquiera que trasgreda estas leyes es castigada o castigado.  La policía secuestra y obliga a que se firmen confesiones, las que a ellos les interesen.  Y a pesar de numerosas votaciones y de tener una constitución, la primera en cuarenta años, se sigue asesinando y torturando como siempre.  Las leyes antiterroristas y los decretos de seguridad ciudadana legalizan el sadismo en las comisarías.  Así, a los detenidos, sobretodo si se sospecha que son anarquistas, los mantienen durante días incomunicados y torturados mientras les interrogan.
Los jueces aplican sus leyes y mandan a la cárcel a cualquiera que se rebele contra su orden establecido.  Con el fin de aislarlos de las pocas vías de escape que se logran establecer en la supervivencia cotidiana, intentan destruirlos por medio de la represión física y psicológica, pudiendo llegar al asesinato.
A cualquiera de nosotras y nosotros nos pueden detener y tener en comisaría el tiempo que ellos quieran, “interrogándonos” hasta conseguir la confesión que ellos desean para meternos en la cárcel.
Así pues, la única solución es la rebelión constante contra cualquier tipo de cárcel en cualquiera de sus formas: ESCUELA, TRABAJO ASALARIADO, FAMILIA, CONSUMISMO, EJÉRCITO, POLICÍA, ESTADO, CAPITAL, PRISIÓN…
¡¡DESTRUYAMOS LOS MUROS DE TODAS LAS CÁRCELES!!  ¡¡LIBERTAD PARA LxS PRES@S!!  ¡¡CONTRA EL TRABAJO ASALARIADO!!  ¡¡CONTRA EL CONTROL TECNOLÓGICO!!
COMITÉ COMARCAL DE CNT LA SAFOR
(Extret de la premsa “CNT –AIT Xeraco”, 1979)



No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.