viernes, 22 de febrero de 2013

Cinco acusados por desórdenes durante la jornada del 14-N esperan juicio por la vía penal. Habla Rosa, una de las denunciadas.


Grupo Los Solidarios.
Si tocan a un@, nos tocan a tod@s.    
                                         
Carta  de Rosa, una de los 5 denunciados e imputados en un delito de desobediencia civil en los piquetes de la última huelga general del 14 n. Rosa es muy conocida en las luchas sociales en nuestra ciudad, implicadísima en la batalla contra los desahucios,  ha sido un pilar fundamental en el 15M Gandía, y a día de hoy  miembro honorífico de la Asamblea Solidaria, querida por todos, siempre con una sonrisa y actitud optimista ante los retos que nos plantea la crisis, nunca duda en ayudar a toda persona que lo necesita  de forma 100% altruista.
Destaca el hecho de que no milita en ningún partido ni tampoco sindicato, por lo que no tiene sentido que la señalen como una  de los cabecillas de los piquetes.  Es una decisión arbitraria, una muestra más de la injusticia  a la que somete este despropósito de gobierno a los ciudadanos responsables honrados y de bien, mientras asistimos atónitos e impotentes al indulto de evasores fiscales  y a la amnistía fiscal.    
El hecho de que la hayan imputado no se debe a la casualidad.  Es una persona que molesta a aquellos que nos imponen día a día la injusticia desde el poder. La denuncia la justifican aludiendo a que “es muy conocida en todo tipo de manifestaciones”, como si ejercer un derecho legítimo pudiera ser un agravante.  Desde estas líneas llamamos a la unión y a la movilización para defender a nuestros conciudadanos imputados, y animamos a ejercer la solidaridad y la desobediencia civil en los diferentes frentes de lucha.  
             
A CONTINUACIÓN LA CARTA:
Retrasar de forma simbólica (ante el consentimiento y la pasividad de las fuerzas del orden) unos minutos la salida del tren de cercanías en los piquetes de la huelga europea general del 14 de noviembre del 2012, no se puede considerar una desobediencia penal con agravantes. Tan solo permanecimos unos pocos minutos ante el tren, (con el ánimo y arengas incluso de los trabajadores de Renfe) después nos retiramos todos de forma voluntaria, sin que se causaran mayores problemas.

Esta huelga general (2ª en un año), fue un masivo grito colectivo, contra la inmoralidad de nuestros gobernantes y de sus dos velocidades, impulsadas por Bruselas Vs Merkel que, sin una pizca de vergüenza, ha enriquecido un 500% al rico, con el desvalijamiento del pequeño y mediano ciudadano. Las medidas donde recortar las imponen los gobiernos de cada país. La ambición patológica fue unánime. Nuestra derecha, en menos de un año, rompió la cadena de crecimiento. Y mientras esconden su enorme corrupción, sangran al pobre, al enfermo, al trabajador, al que busca sus derechos judiciales, al pequeño y mediano empresario, a la sanidad pública… con una educación dirigida al borreguismo o al déspota xenófobo, con sus recortes clasicistas.

En toda la historia de la humanidad  (hoy  seria la derecha, señoritismo, burguesía, élite romana patricia, etc…) su sistema de enriquecimiento se basaba con el aprovechamiento censal  y el total dominio del pueblo trabajador, que le proporcionaría un sustento, aunque lo obtuvieran basándose en la esclavitud.

Hoy, aquel empresario invierte en cien robots, dos ordenadores, cinco trabajadores  y despide, apoyado por nuestra gobernancia, al resto de la plantilla. Sus ganancias acaban en paraísos fiscales, con la legislación del sonriente Montoro (Ministro de Hacienda y Administraciones públicas de España). Hoy ya tendrá bajo la manga otras opciones.
La ambición patológica del político neoliberal continuará siendo considerada inteligente, mientras que no se declare oficial. Como una neuroenfermedad mental antisocial, científicamente comprobada.
                                                                                            
Hacernos callar para evitar tanta desilusión humana, debería padecerla, igualmente, el despliegue policial, con el contravenir de su juramento a la justicia en su fuero interno y si se desvinculan de él, deben saber que, evitando nuestras manifestaciones (también por los derechos humanos para sus hijos) quedaran obsoletos y los enviaran al paro.
Yo, en mi posición de denunciada-desobediente, denuncio obedientemente, el derrumbamiento sistemático de todo el mediano y pequeño ciudadano del pueblo español, que el mundo entero, desobedientemente, en sus medios informativos, denuncian con su periodismo de investigación.
Y porque esta boca, que es mía, le es imposible callarlo.

Rosa, En Gandía 22 de enero de 2013.

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